viernes, 16 de enero de 2026

CADIME. Recuperación de peso; Insuficiencia cardíaca valvular; Resistencia antimicrobianos.

Recuperación de peso

En BMJ se ha publicado recuperación de peso tras la interrupción de la medicación para el control del peso: revisión sistemática y metanálisis. Se incluyeron 37 estudios (9341 participantes), concluyéndose que tras suspender estos medicamentos, los pacientes recuperan peso a un ritmo medio de 0,4 kg/mes, siendo mayor (0,8 kg/mes) con semaglutida y tirzepatida. Tras la interrupción, se recupera el peso basal en 1,5‑1,7 años.

Insuficiencia cardíaca valvular
Se ha publicado en la revista European Heart Journal una revisión sobre Insuficiencia cardíaca valvular: evolución de los enfoques farmacológicos. Este artículo ofrece una visión general de la evidencia sobre el tratamiento en pacientes con valvulopatía crónica.

Resistencia antimicrobianos
BMJ ha publicado una revisión titulada uso y resistencia a los antimicrobianos, que resume las principales acciones realizadsa recientemente e identifica las posibles amenazas futuras, revisa los antibióticos disponibles y los mecanismos de resistencia y el desarrollo nuevos antibióticos. Se señala que la prescripción empírica de antibióticos esenciales sigue siendo la piedra angular del tratamiento, y preservar su eficacia es fundamental para una atención médica eficaz.

  

 

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Cardioteca. Riesgo de hiperpotasemia con finerenona y empagliflozina: implicaciones para la terapia cardiorrenal combinada.

 https://www.cardioteca.com/blog-finerenona/

Resumen

El estudio analiza el riesgo de hiperpotasemia asociado a empagliflozina, finerenona o su combinación en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) y diabetes mellitus tipo 2, a partir de un análisis secundario prespecificado del ensayo CONFIDENCE.

CONFIDENCE es un ensayo aleatorizado de tres brazos que comparó empagliflozina, finerenona y la combinación de ambos durante 180 días en pacientes con ERC albuminúrica (UACR 100–5.000 mg/g), en tratamiento estable con inhibidores del sistema renina-angiotensina. El objetivo principal fue el cambio en la albuminuria, mostrando que la terapia combinada redujo el cociente albúmina/creatinina urinaria aproximadamente un 29–30 % adicional frente a cada fármaco en monoterapia, de forma consistente con mecanismos complementarios y no redundantes de protección renal.

Este subanálisis se centró en la incidencia, los determinantes y el impacto clínico de la hiperpotasemia:

  • Los pacientes que desarrollaron hiperpotasemia presentaban al inicio una menor tasa de filtrado glomerular estimada, niveles más elevados de potasio sérico y una albuminuria más severa, un perfil que refleja mayor fragilidad cardiorrenal. Los episodios de hiperpotasemia se acumularon progresivamente a lo largo de los 180 días de seguimiento en los tres grupos de tratamiento, con escasas discontinuaciones definitivas del fármaco.
  • La asignación a finerenona se asoció a un incremento de los niveles de potasio sérico. No se observaron diferencias significativas entre la terapia combinada y la monoterapia con finerenona ni en el cambio medio de potasio sérico (P = 0,91) ni en el riesgo de desarrollar hiperpotasemia (P = 0,85). En conjunto, la hiperpotasemia se produjo en 113 pacientes (14,5 %): 40 de 265 (15,1 %) en el grupo de combinación, 48 de 255 (18,8 %) en el grupo de finerenona y 25 de 259 (9,7 %) en el grupo de empagliflozina.
  • El análisis de mediación causal mostró que la hiperpotasemia no formó parte de la vía causal de la reducción del cociente albúmina/creatinina urinaria a los 180 días, lo que indica que el beneficio renal del tratamiento se mantuvo independientemente del desarrollo de hiperpotasemia.

Comentario

Este trabajo aborda una cuestión central en la nefrología y la cardiología contemporáneas: el denominado “paradigma riesgo-tratamiento” en la ERC, donde los pacientes con mayor riesgo cardiorrenal son precisamente aquellos en los que más se teme la aparición de efectos adversos que limiten el uso de terapias modificadoras de pronóstico.

Empagliflozina no neutraliza el riesgo de hiperpotasemia inducido por finerenona, pero tampoco lo exacerba. La combinación temprana no empeora de forma significativa el perfil de potasio respecto a finerenona en monoterapia y, de forma crucial, la aparición de hiperpotasemia no condiciona la eficacia antiproteinúrica. Este hallazgo aporta la “confianza” necesaria para no retrasar ni fragmentar la terapia cardiorrenal por un temor desproporcionado a la hiperpotasemia.

Los resultados encajan con la fisiología renal: los inhibidores SGLT2 tienen efectos modestos sobre la excreción de potasio, dependientes de carga y contexto, por lo que no siempre compensan el efecto kaliémico de los antagonistas del receptor mineralocorticoide, especialmente en pacientes con ERC moderada, albuminuria elevada y potasio basal alto. Cabe destacar que la hiperpotasemia observada fue generalmente leve, transitoria y rara vez motivo de suspensión definitiva del tratamiento.

Desde una perspectiva clínica, el mensaje es claro: el problema no es la combinación terapéutica, sino el perfil basal del paciente. El potasio inicial, la función renal y la gravedad de la ERC siguen siendo los principales determinantes del riesgo, reforzando la necesidad de monitorización estructurada más que de restricción terapéutica.

Desde el punto de vista metodológico, el estudio presenta limitaciones relevantes: seguimiento relativamente corto, exclusión de pacientes con hiperpotasemia significativa al inicio y un entorno de ensayo con controles analíticos estrechos, que no es siempre fácil extrapolar a la práctica habitual.

Claves para la práctica clínica

  • La combinación empagliflozina-finerenona no elimina el riesgo de hiperpotasemia asociado a finerenona, pero no lo incrementa de forma clínicamente relevante.
  • La hiperpotasemia observada es generalmente leve, acumulativa y rara vez conduce a la suspensión definitiva del tratamiento, en las condiciones de este ensayo.
  • El potasio basal, la función renal y la gravedad de la ERC son los principales predictores del riesgo, más que la combinación farmacológica.
  • La hiperpotasemia no media ni atenúa el beneficio renal de finerenona ni de la terapia combinada.
  • Estos datos aportan seguridad para una estrategia de tratamiento cardiorrenal precoz, basada, eso sí, en monitorización activa y ajustes individualizados.

Referencias:

  1. JACC. - Risk of Hyperkalemia With Empagliflozin, Finerenone, or Both: Secondary Analysis of the CONFIDENCE Randomized Trial

jueves, 15 de enero de 2026

Guía clínica australiana para la deprescripción en personas mayores (2025)

🔹Incluye 185 recomendaciones y 70 buenas prácticas para +30 grupos terapéuticos 🔹Dirigida a reducir riesgos asociados a multimorbilidad y polifarmacia 🔹Fomenta la toma de decisiones compartida con el paciente y el equipo asistencial Descarga la guía "Deprescribing in older people: a clinical practice guideline" y otros recursos en 👉 deprescribing.com











































































martes, 13 de enero de 2026

Resúmenes Farmacológicos. Inhibidores de la Bomba de Protones (IBP): Puntos Clave


Inhiben irreversiblemente la bomba H⁺/K⁺-ATPasa → ↓ secreción ácida
• Son profármacos: se activan solo en un ambiente ácido
• Deben tomarse antes de las comidas (generalmente antes del desayuno)
• El efecto máximo se produce después de 3 a 5 días de uso continuo
• Indicados para ERGE, úlcera péptica, H. pylori y protección gástrica con AINE
• Duración del efecto ≈ 24 h, a pesar de su corta vida media
• El uso prolongado puede causar deficiencia de vitamina B12 y magnesio, fracturas e infecciones
• No suspender bruscamente → riesgo de rebote ácido



Síndrome del piramidal vs. ciática: ¿por qué se confunden?.

El síndrome del piramidal ocurre cuando el músculo piramidal, ubicado en la región glútea, irrita o comprime el nervio ciático. Su origen es muscular, no de la columna.

Se manifiesta principalmente con dolor profundo en el glúteo, que puede irradiar hacia la parte posterior del muslo y suele empeorar al estar sentado por periodos prolongados o con ciertos movimientos de cadera.
La ciática, en cambio, se relaciona con una compresión del nervio a nivel lumbar, generalmente asociada a problemas como hernias discales.
En este caso, el dolor suele iniciar en la zona lumbar y descender por la pierna, pudiendo acompañarse de hormigueo, adormecimiento o debilidad.
Ambas condiciones se confunden porque:
Comparten la afectación del nervio ciático.
El dolor puede irradiarse por la pierna.
Los síntomas pueden parecer similares a simple vista
Sin embargo, el origen del problema es distinto, y por lo tanto el tratamiento también lo es.
No todo dolor que baja por la pierna es ciática.
Una correcta identificación del origen del dolor es clave para un tratamiento efectivo.
Diferenciar entre una causa muscular y una de origen lumbar evita abordajes inadecuados y recaídas.
Como medida preventiva, es importante: Mantener una buena movilidad de cadera
Evitar periodos prolongados de estar sentado.
Trabajar fuerza y flexibilidad de la musculatura glútea.
Cuidar la higiene postural y la carga mecánica diaria.
La prevención y el movimiento bien dirigido siguen siendo herramientas fundamentales para la salud musculoesquelética.

En Anafilaxia, la Adrenalina NO se negocia.

El retraso en su administración es el principal factor de riesgo de mortalidad. Ante compromiso respiratorio o circulatorio, actúa rápido.

💉 Dosis correcta: 0.01 mg/kg en pediátricos y 0.5 mg en adultos/adolescentes. 🦵 Sitio clave: Músculo Vasto Lateral (muslo), es el área más segura y efectiva. ⏱️ Tiempo: Administra a la PRIMERA señal. Repite cada 5-15 min si no mejora.
No esperes. La duda cuesta vidas.