jueves, 20 de junio de 2013

Aspiración con aguja del neomotórax espontáneo primario


Introducción
El neumotórax espontáneo primario se produce en pacientes sin enfermedad aparente ni traumatismo pulmonar. Para pacientes con neumotórax espontáneo primario pequeño la observación puede ser lo único necesario. Para el neumotórax grande o el que causa disnea clínicamente significativa, es necesaria la intervención activa. Esta intervención puede implicar la aspiración simple, la colocación de una sonda de drenaje torácico (toracostomía) o la aspiración con aguja. Ésta última se considera tan eficaz y segura como la sonda torácica para el tratamiento del neumotórax espontáneo primario.
La aspiración con aguja produce menos molestias y dolor, implica menor tiempo de internación y menos hospitalizaciones que la toracostomía. Los médicos del servicio de urgencias deben conocer esta técnica para poder explicarla a los pacientes como parte del proceso de decidir el mejor tratamiento. En este artículo se repasa la información sobre las técnicas y el equipo necesarios para efectuar la aspiración con aguja del neumotórax espontáneo primario en adultos.
Indicaciones

La aspiración con aguja es apropiada para pacientes que sufren el primer episodio de neumotórax espontáneo primario. Los pacientes no deben tener evidencia de enfermedad pulmonar de base, pero deben sufrir disnea o tener un neumotórax con un borde de aire de por lo menos 2 cm cuando se lo evalúa a nivel del hilio.

Contraindicaciones

La aspiración con aguja está contraindicada cuando el paciente sufre neumotórax traumático, un neumotórax en cada pulmón, neumotórax a tensión, inestabilidad hemodinámica, enfermedad pulmonar de base, antecedentes de neumotórax recidivante o una enfermedad hemorrágica. Ser mayor de 50 años es una contraindicación relativa, porque es probable que el procedimiento sea menos exitoso en este grupo etario.

Materiales
Se pueden emplear diferentes tipos de catéteres para la aspiración con aguja y el médico debe conocer los dispositivos específicos que están disponibles en su institución. Para el procedimiento son necesarios un catéter con mandril calibre 16 o 18 introducido a través de una aguja, una llave de tres vías y una jeringa de 50 o 60 ml. Para administrar un anestésico local serán necesarias lidocaína al 1% o al 2%, una jeringa de 10 ml y una aguja de pequeño calibre (tamaño 25); para anestesiar las capas más profundas de tejido será necesaria también una aguja de mayor calibre (tamaño 22). Se necesitarán asimismo guantes estériles, un camisolín protector o estéril, un barbijo, clorhexidina u otra solución antiséptica, un equipo de preparación estéril y campos quirúrgicos estériles.

Preparación del paciente
Para preparar al paciente, se le debe explicar el procedimiento, confirmar su identidad y obtener consentimiento informado por escrito. Se debe verificar asimismo la falta de contraindicaciones, confirmar que el paciente no es alérgico a la lidocaína y verificar si el neumotórax está en el lado derecho o izquierdo.
Coloque al paciente en decúbito semisupino (con el torso en un ángulo de 30- 45 grados) para permitir que el aire se acumule en el vértice del pulmón. Administre oxígeno y monitoree la saturación arterial de oxígeno con oximetría de pulso. Se deben controlar también la frecuencia cardiaca y la presión arterial y colocar un catéter intravenoso. El paciente debe usar barbijo.

Localización de los puntos de referencia
El sitio preferido para colocar la aguja para la aspiración del neumotórax es el segundo espacio en la línea medioclavicular, en el lado con el neumotórax. Se debe comenzar ubicando la segunda y la tercera costilla. La segunda costilla se puede palpar justo por debajo de la clavícula. El segundo espacio intercostal es la zona entre la segunda y la tercera costilla. A continuación identificar el centro de la clavícula y la línea medioclavicular. La intersección de la línea medioclavicular y el segundo espacio intercostal es el lugar correcto para insertar la aguja a fin de aspirar el neumotórax. Se puede emplear un lápiz dermográfico para marcar el lugar de la inserción.

Procedimiento

Colóquese el barbijo, el camisolín y los guantes estériles. Emplee clorhexidina u otro antiséptico para limpiar la piel del paciente y después coloque el campo estéril. Mediante la aguja calibre 25, inyecte un habón de lidocaína en el borde superior de la tercera costilla, en la línea medioclavicular. Cambie a una aguja calibre 22 y anestesie las capas de tejido más profundas insertando la aguja perpendicular a la piel. Siempre aspire antes de inyectar el anestésico, para asegurarse que la aguja no entró en un vaso sanguíneo.
Con la aguja colocada sobre el borde superior de la tercera costilla, hágala penetrar hacia el espacio pleural. La colocación de la aguja en el borde superior de la tercera costilla prevendrá las lesiones de los vasos y los nervios intercostales, que están en el borde inferior de la costilla.
Una vez insertada la aguja a través del espacio intercostal, continúe aspirando ligeramente. Al penetrar en el espacio pleural, aparecerán burbujas de aire a medida que aspira. Antes de retirar la aguja, observe la profundidad de la penetración. Utilizará la profundidad como punto de referencia cuando inserte la aguja con catéter.
Una vez retirada la aguja de la anestesia, se introduce el equipo de extracción del aire constituido por un catéter en cuyo interior hay una aguja que actúa como mandril, empleando los mismos puntos de referencia que para el anestésico local. Al llegar a la profundidad calculada, se aspira y al ingresar burbujas en la jeringa se comprueba que se está en el sitio correcto.
Se retira la aguja. En ese momento se hace toser al paciente y se obstruye rápidamente la abertura del catéter con el dedo para impedir la entrada de aire al espacio pleural. Se conecta el catéter con una tubuladura de unos 30 centímetros de longitud que en su otro extremo tiene una llave de tres vías que se conecta a la jeringa de 50 o 60 ml para aspirar suavemente el aire del espacio pleural. La manipulación de la llave de tres vías exige la máxima atención, ya que si se la abre al aire ambiente se puede generar atrapamiento de aire en el espacio pleural y fracaso del tratamiento. Al manipular la llave de tres vías, asegúrese de que el espacio plural no se abra nunca al aire ambiente. Aspire el aire de la pleura y una vez llena la jeringa manipule la llave de tres vías para vaciar la jeringa al aire ambiente.
Repita este procedimiento hasta evacuar todo el aire. Mida el volumen de aire aspirado contando el número de jeringas que evacúa. La evacuación de más de 2,5 litros indica que puede haber una fuga de aire y se debe detener el procedimiento. Continúe la aspiración manual hasta que ya no pueda aspirar más aire. Retire el catéter y coloque un vendaje estéril en el lugar de su inserción.
Se debe obtener una radiografía después del procedimiento, con el paciente en posición vertical. Cuando la aspiración con aguja es exitosa, los síntomas mejoran y en la radiografía de tórax se debe observar sólo neumotórax residual mínimo o ausencia de neumotórax. La mayoría de los pacientes estarán listos para el alta 6 horas después del procedimiento, siempre que la segunda radiografía de tórax posterior al procedimiento no muestre recidiva del neumotórax.

Complicaciones

Las complicaciones de la aspiración con aguja del neumotórax espontáneo primario pueden ser enfisema subcutáneo localizado, infección, desgarro pulmonar, embolia de aire o hemorragia. Es posible reducir al mínimo el riesgo de hemorragia si se coloca la sonda en el espacio intercostal justo en el borde superior de la tercera costilla y de esa manera se previenen las lesiones de los vasos intercostales.
Se puede producir el fracaso técnico si no se logra llegar al espacio pleural –si la sonda es muy corta, por ejemplo. Este problema surge con mayor frecuencia en pacientes que son muy musculosos u obesos. La aspiración de más de 2,5 litros de aire puede indicar la presencia de una fuga de aire persistente, para la que se podría considerar la colocación de una sonda torácica.

Título original: Needle Aspiration of Primary Spontaneous Pneumothorax
Autores: Pasquier M, Hugli O, Carron PN.
Cita: N Engl J Med 2013;368: 19. URL: http://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/NEJMvcm1111468

Referencias

1. Sahn SA, Heffner JE. Spontaneous pneumothorax. N Engl J Med 2000; 342:868-74.
2. Wakai A, O’Sullivan RG, McCabe G. Simple aspiration versus intercostal tube drainage for primary spontaneous pneumothorax in adults. Cochrane Database Syst Rev 2007; 1:CD004479.
3. Zehtabchi S, Rios CL. Management of emergency department patients with primary spontaneous pneumothorax: needle aspiration or tube thoracostomy? Ann Emerg Med 2008;51:91-100. [Erratum, Ann Emerg Med 2008;51:309.]
4. MacDuff A, Arnold A, Harvey J, BTS Pleural Disease Guideline Group. Management of spontaneous pneumothorax: British Thoracic Society Pleural Disease Guideline 2010. Thorax 2010; 65:Suppl 2:ii18-ii31.
5. Kosowsky JM. Pleural disease. In: Marx JA, ed. Rosen’s emergency medicine: concepts and clinical practice. 7th ed. Vol. 1. Philadelphia: Mosby, 2010:939-43.
6. Ho KK, Ong ME, Koh MS, Wong E, Raghuram J. A randomized controlled trial comparing minichest tube and needl

Problemas de memoria en adultos mayores Una revisión del diagnóstico y la terapéutica a partir de un caso clínico.

BMJ 2008;337:a1170
Viñeta clínica: Una mujer de 73 años es traída a la consulta por su hija, hace un año presenta olvidos que han ido empeorando. La paciente vive sola y ha golpeado la puerta de sus vecinos en el medio de la noche diciéndoles que tiene que ir de compras.

¿Qué debe tener en cuenta?
Historia de la enfermedad: indague profundamente sobre los detalles de los olvidos al paciente  y a su acompañante
  • ¿Cuándo comenzaron?
  • ¿Cómo se dio cuenta?
  • ¿Que olvida?
  • ¿Está empeorando?
  • ¿La paciente lo nota?
  • ¿Confunde personas?
  • ¿Tiene dificultades para cuidar de si misma?
  • ¿Presenta incontinencia?
  • ¿Recuerda tomar sus medicamentos?
  • ¿Se encuentra ansiosa o deprimida?
  • ¿Se alimenta y toma agua en forma suficiente?
  • ¿Recuerda pagar sus impuestos?
  • ¿Ha tenido problemas de salud como ACV, TIA, diabetes, Parkinson?
  • ¿Tiene factores de riesgo para enfermedad cerebrovascular?
  • ¿Toma alcohol o fuma en exceso?
  • ¿Qué medicación toma habitualmente? 
En otras consultas puede realizar un interrogatorio más detallado sobre estos y más aspectos.

Examen físico:

El examen físico del paciente puede revelar signos de una enfermedad sistémica que puede empeorar su confusión. Preste atención al sistema nervioso central y al aparato cardiovascular, busque signos de enfermedad vascular.

En este caso presentado el hecho que hace un año la paciente presente síntomas de alteración de la memoria y que en forma reciente empeore indica un delirium superpuesto a la alteración cognitiva crónica.

Busque signos y síntomas de infección del tracto urinario, enfermedad pulmonar, constipación, deshidratación y descuido de su persona, son causas comunes de delirium en personas mayores.
Busque alteraciones visuales o auditivas.

Examine al paciente en busca de lesiones físicas auto infligido o relacionado a abuso.
Cómo evalúa la situación el/la acompañante (hija): evalúe la carga emocional que representa esta situación en la cuidadora principal. Esta situación puede aumentar la necesidad de una intervención urgente.

¿Qué se debe hacer?

Test cognitivos: la rápida valoración del estado cognitivo del paciente debe incluir la orientación en el tiempo (día de la semana, mes, año) y lugar (nombre del lugar, pueblo, piso o edificio), haga que repita tres palabras (manzana, mesa, moneda) y evalúe el conocimiento en general (nombre del presidente, titulares de diarios, etc.)

Un examen más formal puede realizarse utilizando el mini – mental que es un test de 30 ítems que puede encontrarse en (www.alzheimers.org.uk/site/index.php).

Evalúe el riesgo:
  • ¿Olvida apagar el gas cuando termina de cocinar? (riesgo de incendio).
     
  • ¿Sale a caminar y se pierde?
     
  • ¿Olvida tomar sus medicinas? (riesgo de no adherencia al tratamiento) o
  • ¿Toma una dosis mayor a la indicada? (riesgo de intoxicación no intencional).
     
  • ¿Come y toma agua? Si puede visitar a la paciente en su hogar, mire el interior de su heladera, ¿está vacía? ¿está llena con comida vencida o podrida? (riesgo de envenenamiento).
     
  • ¿Conduce automóviles? (riesgo de accidentes de tránsito).
     
  • ¿Es agresiva? (riesgo de violencia).
     
  • ¿Esta desinhibida? (riesgo de conductas sexuales inapropiadas).
     
  • ¿Puede manejar su dinero? (vulnerabilidad financiera).
     
  • ¿Presenta heridas? (riesgo de abuso físico)
Una mayor investigación de la paciente lo ayudará a encontrar causas reversibles de confusión. Para esto solicite un hemograma completo, urea, electrolitos, función renal, función tiroidea, glucemia, vitamina B12, folato y concentraciones de calcio y fósforo. De ser posible realice también un análisis de orina. En fumadores se recomienda RX de tórax. Si presenta antecedentes de caídas realice una TC para descartar hematoma subdural o patología intracraneal.

Derivación:

Para una mayor atención derive a su paciente a un psicogerentólogo o a una clínica especialista en memoria, será necesario un manejo multidisciplinario a futuro.

Causas comunes de alteraciones de la memoria:
Demencias: enfermedad de Alzheimer, demencia vascular, demencia de los cuerpos de Lewy, demencia por Parkinson o relacionada a la ingesta de alcohol.
Alteración cognitiva moderada: es la alteración cognitiva evidente en los test pero que no repercute en la funcionalidad del paciente. Estos pacientes en un futuro son mas propensos a presentar demencia.
Otras: Delirium, pseudodemencia depresiva.

Jornada informativa sobre las nuevas buenas prácticas de distribución de medicamentos para uso humano

 Se ha incorporado a la web de la jornada las diferentes presentaciones realizadas por los ponentes. Se encuentran disponibles en:
http://www.aemps.gob.es/eventosCongresos/inspe-Farma/2013/J_buena-practica-distribucion.htm

lunes, 17 de junio de 2013

¿Está subestimado el daño pancreático producido por los fármacos supresores del glucagón en la diabetes?

 Hola a todos.  He elegido para mi sesión web un artículo publicado esta misma semana en el BMJ, de un tema muy de actualidad como son los incretin miméticos para el tratamiento de la DM tipo 2, titulado: “¿Está subestimado el daño pancreático producido por los fármacos supresores del glucagón en la diabetes?” que podéis encontrar en: http://www.bmj.com/content/346/bmj.f3680.


El artículo completo son 19 páginas en inglés y no tiene desperdicio (realmente os aconsejo leerlo completo), pero os dejo un super-resumen aquí,  que he realizado con mis ideas principales para que le echéis un vistazo:
Sesión web incretin-miméticos

DOCENCIA RAFALAFENA

(CDC) Actualizada la guía de práctica clínica de anticonceptivos

http://www.cdc.gov/mmwr/pdf/rr/rr62e0614.pdf

Ginecomastia producida por medicamentos

En el último número del butlletí de farmacovigilància, se revisa la ginecomastia inducida por medicamentos (BFVC 2013;11:5-8).

También se informa de la lista inicial publicada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) de los medicamentos sometidos a planes especiales de farmacovigilancia (EMA, 25 de abril 2013) y de las últimas alertas de la Agencia Española de Medicamentos (Comunicaciones de riesgos).