Interpretar un ECG puede parecer complicado, pero con un enfoque estructurado es mucho más fácil.
Hoy te enseño cómo analizar un ECG como un experto, paso a pasoPaso 0: ¡Comprobaciones iniciales!
Interpretar un ECG puede parecer complicado, pero con un enfoque estructurado es mucho más fácil.
Hoy te enseño cómo analizar un ECG como un experto, paso a pasoPaso 0: ¡Comprobaciones iniciales!
Enf. Arterial Periférica: update.
Decálogo de la Dieta Mediterránea
1. Consumir cereales preferentemente integrales, frutas y verduras en cada comida principal. La cantidad o frecuencia es importante pero también la variedad para garantizar el aporte de micronutrientes, vitaminas y minerales, compuestos bioactivos y fibra. Su consumo regular es fundamental en la prevención de ciertos tipos de cáncer y el deterioro de la salud cardiovascular. Priorizar la fruta fresca entera por delante de sus zumos, ya que a pesar de no llevar azúcar añadido contienen azúcares libres propios de la fruta. Se deben incluir hortalizas y verduras para alcanzar las 5 raciones diarias. Las patatas hervidas, no fritas, pueden formar parte de la recomendación hasta 3 veces por semana. Los vegetales crudos, en al menos una de las comidas diarias. Las legumbres, el arroz, la pasta y el pan, cuscús, bulgur, especialmente integrales, ayudan a proveer energía.
2. Usar AOVE como la principal fuente de grasa saludable tanto para aliñar como para cocinar. Contiene ácidos grasos monoinsaturados, vitamina E y polifenoles altamente bioactivos. Evitar el uso de sal usando hierbas y especias para reemplazarla en la mejora del sabor, color y aroma de los platos. Entre los 2-15 años no se deben superar los 2 gramos/día y a partir de los 16 años la ingesta máxima será de 5 gramos al día de sal.
3.El agua es la bebida perfecta para aplacar la sed, rehidrata y mantiene el balance de líquidos sin sumar calorías vacías. Beber entre 1,5 y 2 litros de agua diarios. Evita las bebidas azucaradas porque se asocian al incremento de peso y del riesgo metabólico.
4.Tomar lácteos preferentemente no azucarados ni saborizados, en forma de yogur, queso o leche y frutos secos a diario. Los lácteos son fuentes de proteína de alto valor biológico, minerales, como el calcio y el fósforo, y vitaminas. Los frutos secos variados, sin incluir sal o azúcar, aportan también numerosos nutrientes para la salud cardiovascular.
5.Seleccionar legumbres, marisco y otros productos del mar como fuentes principales para cubrir el aporte semanal de proteína. Se recomiendan 3 o más raciones semanales de pescado de fuentes sostenibles, 2 de las cuales deben ser pescado azul, para aportar grasa saludable y al menos 3 raciones de legumbre, para disminuir el riesgo metabólico. Los menores de 9 años deben evitar pescados grandes por su mayor atribución en mercurio. Entre 10-14 años se recomienda no superar los 120 gr de pescado azul al mes.
6.Los huevos contienen proteína de alta calidad, grasas y muchas vitaminas y minerales. Son buena alternativa para complementar la carne y el pescado y pueden incluirse tres veces por semana.
7.La carne roja no debe consumirse más de dos veces por semana, la carne procesada o embutido no más de una. Reemplazar la carne roja y/o procesada por legumbres, frutos secos, pescado, aves o carnes blancas.
8.La fruta fresca debería ser el postre habitual. Los dulces y los pasteles se podrían consumir ocasionalmente. Los fermentados, yogur y queso o un puñadito de nueces u otros frutos secos constituyen una alternativa más saludable (30-45 gramos al día).
9.Mantener una rutina diaria activa y disfrutar de un sueño suficiente. Caminar siempre que sea posible, mantenerse activo y practicar deporte. Intentar incluir 60 o más minutos diarios de actividad física entre moderada y vigorosa. Cuanto más mejor. Es esencial adquirir un sueño de calidad. Entre los 3 y los 9 años deben dormir entre 10-13 horas diarias y los escolares de 10-12 y adolescentes entre 8-10 horas.
10.Compartir las comidas con familia y amistades y disfrutar de los platos tradicionales de la estación. Pasar tiempo con ellos y participar de la elaboración y la organización de las comidas. Elegir las opciones que sean medioambientalmente más sostenibles.
https://www.doctutor.es/2025/03/05/marzo-2025-el-sanador-vulnerable/
En este número de Doctutor de Marzo de 2025, abordamos el problema de nuestra propia vulnerabilidad como personas y como profesionales sanitarios y de como usar esta en beneficio de los pacientes, pero también en nuestro propio beneficio, pues es más difícil que un sanador herido cumpla su misión de hacer sanar. En el artículo titulado “Los médicos también lloran: Uso y abuso de la vulnerabilidad del médico” se aborda una visión sobre cómo podemos los médicos usar nuestras emociones y experiencias personales de vulnerabilidad para ofrecer el mejor servicio a nuestros pacientes. La respuesta es que como primer paso debemos acostumbrarnos a percatarnos de nuestra vulnerabilidad y a explorar aquellos eventos clínicos durante los cuales la hemos percibido para después atrevernos y no tener miedo a exponer esta vulnerabilidad de una manera que sea apreciada por el paciente y que pueda ayudarle.
Tricia Greenhalgh y Brian Hurwitz comentan en su libro sobre Medicina Narrativa que “las historias no nos dicen simplemente lo que ha sucedido, sino qué tipo de persona es el narrador” …y nosotros en la entrada “Vulnerabilidad y narrativa clínica”, señalamos que esas historias lo que nos revelan es que la persona del narrador es, sobre todo, alguien vulnerable,… un médico humano, o mejor, un humano médico, en definitiva, una persona. En este artículo hemos querido ofrecer lo que hemos llamado “la esencia de todo relato clínico” y que no es otra que cuando su autor muestra su propia vulnerabilidad. De esta manera el lector puede encontrar aquí una especie de “guía de principios sobre el relato clínico”, que pretende ser un conjunto de buenos consejos para escribir el relato de su experiencia.
Jay Baruch autor de la colaboración “Lecciones de vulnerabilidad de un médico”, es un médico de urgencias, que nos recuerda que “Hay momentos en que el arte de la medicina y el cuidado de los demás implican la práctica de un tipo singular de experiencia: la voluntad de ser humano”. Porque “La experiencia significa aprender a practicar el no saber y el aceptar el caos de la vida de un paciente”, y por eso para Jay lo que deberíamos de asumir en muchas ocasiones es que no tenemos respuestas, y que es entonces cuando el arte de la medicina y el cuidado de los demás, pacientes y sus familiares, implican la práctica de un tipo singular de experiencia: “la voluntad de ser un ser humano curioso, imperfecto y vulnerable”
Finalmente, nuestro compañero Augusto Blanco en su relato “Certificando”, nos ofrece una excelente crónica sobre las múltiples vulnerabilidades de un joven médico, ejemplificadas en el primer certificado de defunción que tuvo que firmar.