jueves, 21 de junio de 2018

SMI H. León. Tratamiento antiarrítmico.

El martes 5 de Junio la Sesión se centró el los fármacos antiarrítmicos y sus indicaciones. El Dr. Jordi Estopá, del Centro de Salud José Aguado, aprovecha varias revisionesImagen2 publicadas en revistas de Atención Primaria para hacer una actualización de estos tratamientos. Se analizan sus clasificaciones, la clásica de Vaughan y Williams y las modificaciones recientes añadiendo un quinto grupo. Se revisan los principales fármacos de cada grupo y después cada una de sus indicaciones.
Para ver la presentación completa, pinchar AQUÍ

lunes, 18 de junio de 2018

Urgencias y emergencias. Lo básico en calibración del electrocardiograma.

Consejos importantes “para llevarse a casa”

  • La calibración es lo primero que tenemos que mirar antes de analizar nada. De esta forma sabremos qué estamos leyendo (pasado a música: no es lo mismo un pentagrama en clave de Sol que en clave de Fa).
  • El papel del electrocardiograma tiene dos ejes. El vertical indica voltaje y el horizontal tiempo.
  • La calibración estándar es 25 mm/s en el eje del tiempo (horizontal) y 10 mm/mV en el eje del voltaje (vertical).
  • Esta calibración viene escrita en el electrocardiograma, o viene representada por un símbolo al principio o al final de las derivaciones.
  • Podemos modificar esos voltajes para una mejor visualización de las ondas.
  • Debemos saber cómo se ponen y cambian estas calibraciones por si nos lo solicitan o queremos nosotros mismos utilizar esta función.
  • Debemos volver a poner la calibración estándar una vez que la modifiquemos para que el siguiente electrocardiograma no salga modificado. Si por ejemplo, dejamos el tiempo modificado a 50 mm/s porque teníamos una taquicardia de 150 y hemos impreso a 75 para verlo mejor, el EKG del siguiente paciente que tenga una FC de 60 lpm, se va a imprimir a 30 lpm y nos vamos a asustar erróneamente. Si dejamos el voltaje modificado, los QRS tendrán mucha "altura" y podemos pensar que el paciente tiene hipertrofia de paredes cardíacas siendo mentira.

Primun non nocere. Momento Docente.

Hace poco más de cuatro años la revista JAMA Internal Medicine inició una serie de artículos bajo la denominación de Teachable Moments. Estas breve revisiones (poco más de una hoja) se enmarcan bajo el paraguas de la “Too Much Medicine” y se materializan en forma de artículos escritos por, y dirigidos a médicos en formación. En ellos se expone un caso clínico que ilustra un “momento” de sobrediagnóstico, sobre-tratamiento o cribado excesivo, que ocasiona daño o está cerca de ocasionarlo. Se acompaña de un resumen de las evidencias documentales que muestran que esa actuación es innecesaria o perjudicial.
Desde entonces se han publicado regularmente y son de lectura divertida y obligada cuando uno llega la página web del JAMA. El último momento docente se centra en el tratamiento de las parejas sexuales de aquellos que padecen una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Expone un caso de reinfección de uretritis gonocócica en un varón previamente tratado y que no había avisado a su pareja después del tratamiento de la primera infección. A pesar de ser conocida la necesidad de notificar, diagnosticar y tratar a todo contacto de un paciente con ETS, esta “obligación” no se realiza en muchas ocasiones por los que casos, como el que ilustra el articulo son más frecuentes de los deseable. Sigue leyendo ......
https://rafabravo.blog/2018/06/17/momento-docente/

Serv MI Hosp León. Síndrome de silla turca vacía.

Sesión bibliográfica presentada este lunes por el Dr. Manuel Martín (R3 de Medicina Interna) que repasó esta entidad infrecuente en la práctica clínica, comentando su etiopatogenia, cuándo sospecharla y el manejo terapéutico. Su presentación se encuentra disponible en este enlace. Aprovecho la entrada para comentar que el calendario de sesiones clínicas hasta el primer semestre de 2019 se encuentra disponible en la sección correspondiente del blog.

viernes, 8 de junio de 2018

Primum non nocere 2018. Hace 16 años.

Hace tres años se publicó un chiste gráfico en el que se veía a una mujer con una abultada carpeta de documentos extraídos de Internet interpelando a su médico. La reacción de los médicos españoles ante la viñeta era una sonrisa escéptica. Sus pacientes no dominaban el inglés y no podían imaginarlos navegando compulsivamente por la Red.
sal3En este momento, la escena ha cambiado. Los profesionales sanitarios ya estamos viviendo esta realidad.
Los médicos afrontamos esta nueva situación con una mezcla de inquietud y esperanza. Sabemos que un paciente bien informado coopera mejor, pero estamos acostumbrados a un modelo de relación paternalista en el que parte de nuestro poder radica en los datos y el conocimiento que nosotros poseemos y el paciente no.
Las nuevas tecnologías, y en concreto Internet, abren ante los pacientes todo un mundo de información hasta ahora reservado a los profesionales. Es cierto que no todos los contenidos sobre salud que se pueden encontrar en las webs son válidos, incluso pueden llegar a ser tendenciosos o perjudiciales. Su carácter sensible hace imprescindible asegurar unos mínimos de calidad. Con este objetivo se están desarrollando diversas iniciativas que incluyen la acreditación por parte de los organismos oficiales de los portales sanitarios, marchamos de calidad e incluso, guías de uso orientadas a los navegantes. Sin embargo, estos proyectos tienen un impacto limitado y su repercusión todavía no está demostrada. Por otro lado, cuando el internauta busca información selecciona las primeras páginas que los buscadores más populares(Google, Yahoo…) le ofrecen , sin detenerse a averiguar si están avaladas de alguna forma.
Una solución a este problema es ofrecer cantidades crecientes de contenidos médicos de calidad y adaptados a diferentes necesidades, que compita con los datos poco rigurosos. A este reto están llamados profesionales, instituciones oficiales, organizaciones de consumidores y medios de comunicación.
Aunque se siga prefiriendo el contacto directo con el médico, la relación profesional sanitario-enfermo, así como otros aspectos del sistema sanitario están cambiando gracias a Internet. El ciudadano, como paciente y como usuario, está dispuesto a aprovechar todas las oportunidades que las nuevas tecnologías le ofrecen y espera que los profesionales y sus instituciones sanitarias también lo hagan. No podrá comprender que los médicos no compartamos este interés y no les orientemos en el uso de esta información, como tampoco entenderán que no se utilicen estas herramientas para mejorar la accesibilidad y la equidad de la asistencia. Estamos ante una nueva era en la que médicos y pacientes se alían y se arman con la mejor información disponible para seguir luchando por una buena atención sanitaria y contra la enfermedad.
¿Estamos preparados?
Rafael Bravo Toledo es médico y responsable de una página web de información médica.