miércoles, 17 de enero de 2018

El Rincón de Sísifo. 5 fuentes de información no tan conocidas (2).

Hace casi 4 años publicamos un post en el que reseñamos algunas fuentes de información que habíamos ido incorporando a nuestro particular PLE. Pasado el tiempo, algunas de nuestras fuentes habituales se han ido secando, a la vez que han surgido otras con gran fuerza. En la entrada de hoy queremos compartir algunos de los últimos fichajes que hemos añadido a nuestro particular dream team farmacoterapéutico. Alguno/s de ellos, a lo mejor, ya te son familiares, lo que nos da pie a pedirte, avezado lector, que compartas con nosotros las fuentes mascota que has encontrado en tu particular travesía a Ítaca. Tus aportaciones, son bienvenidas.
Mientras ello ocurre, vamos a dar el primer paso y te presentamos la segunda parte de esta interesante entrega, con una novedad -a nuestro entender- bastante peculiar…
1.- eDruida Comenzamos con una web promovida por el Servicio de Farmacia del Hospital La Fe de Valencia. Dirigida a pacientes, cuidadores y, en general, a todos aquellos interesados en el mundo del medicamento, sus contenidos van desde los conceptos básicos de farmacoterapia a las apps, pasando por los vídeo tutoriales, un blog propio y más sorpresas. Sin duda, una interesante iniciativa liderada -entre otros- por José Luis Poveda que pone en el mapa dospuntocérico a las unidades de atención a pacientes externos de los hospitales españoles.
2.- Essencial Este proyecto auspiciado por la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya tiene como objetivo identificar prácticas clínicas de poco valor y proporciona recomendaciones con el fin de evitar su realización. En los años que lleva en marcha ha reunido un buen número de recomendaciones sobre temas controvertidos como el uso de antibióticos en la faringoamigdalitis, el de antiulcerosos en pacientes con AINE o el uso de asociaciones de antipsicóticos en pacientes con esquizofrenia.
3.- Infarma El programa de uso racional del medicamento del Servicio Canario de Salud cuenta con dos importantes publicaciones: el archiconocido BOLCAN y su hermano menor, Infarma más orientado hacia el área farmacoterapéutica. Destacamos su último número en el que se hace una completa revisión sobre la idoneidad de una práctica muy extendida: el uso de la vía intramuscular en algunos ámbitos asistenciales, rodeada de mitos (muchos de ellos sin base evidencial alguna) y que ha dado pie a una frase que seguro habrás oído a algún usuario de los servicios de urgencias: vengo a que me pinchen algo…
4.- bpac El Best Practice Advocacy Centre New Zealand es un completísimo portal de información farmacoterapéutica orientado -fundamentalmente- a la promoción del uso adecuado de los medicamentos en atención primaria. De su contenido destacamos sus imponentes monografías, elaboradas con una orientación eminentemente práctica y el apartado de Audits que complementa a aquéllas y son esenciales en el establecimiento de un ciclo de calidad de la prescripción. Sin duda alguna, el bpac es un must en tus fuentes de información sobre farmacoterapia.
5.- Telegram Muchos lectores de este blog son usuarios de Telegram la conocida herramienta de mensajería instantánea cuyo desarrollo está poniendo en aprietos el liderazgo de WhatsApp. Pues bien, Telegram -además de permitir los chats secretos- se está propugnando como una plataforma de información farmacoterapéutica para aquellos usuarios de Twitter hartos del desorden de una red social en el que los haters campan a sus anchas. Captura 


Este tuit dirigido a Trish Groves (directora del BMJ Open) nos indica hacia dónde puede ir la tendencia de los próximos años. Por si acaso, los farmacéuticos de atención primaria del Reino Unido ya han tomado la delantera y han creado un grupo denominado PCPA Support Network por el que fluye la información farmacoterapéutica lejo del -a veces- infernal gorgeo de Twitter. Y por si acaso, también, puedes llevarte este post a Telegram haciendo click en el icono correspondiente, más abajo.
Colofón Terminamos por hoy este breve -pero denso- post con dos rápidas reflexiones: la primera referida al valor añadido -y creciente- de las fuentes de información en español. 3 de 5, en este pequeña selección, algo impensable hace -por ejemplo- una o dos décadas.
La otra tiene que ver con los medios en los que se difunde la información biomédica: hasta ahora Twitter era -con diferencia- la red social que más ha hecho por esta difusión, pero da síntomas de agotamiento y muestra debilidades que están siendo aprovechadas por nuevas plataformas como Telegram. ¿Veremos el ocaso de Twitter en unos años? ¿Conseguirá superar sus evidentes limitaciones? No tenemos respuesta para estas preguntas. Pero a la espera de nuevos acontecimientos, vemos cómo nuestros compañeros británicos han descubierto un nuevo entorno colaborativo, fluido y bajo el férreo control de un administrador. Para lo bueno y para lo malo…

martes, 16 de enero de 2018

lunes, 15 de enero de 2018

Cosas del PAC. Los protectores gástricos ¡son fármacos!.

  • Los IBP no son “protectores gástricos”, sino fármacos de eficacia demostrada en el tratamiento de la enfermedad ulcerosa gastroduodenal y otras patologías, que también pueden tener múltiples efectos adversos, sobre todo cuando se toman por períodos prolongados. Lejos de ser protectores, en muchos pacientes incrementan el riesgo de enfermedades graves.
  • Los IBP no son más eficaces que los antihistamínicos H2 para el tratamiento de la dispepsia no ulcerosa, en la que, a diferencia de los antihistamínicos H2, tardan unos días en tener un efecto diferenciado del de placebo.
  • Una proporción importante de los pacientes que recibe IBP no los necesita, y obtendría un efecto beneficioso si deja de tomarlos.
  • No hay pruebas derivadas de ensayos clínicos que indiquen que las dosis de más de 20 mg al día sean más eficaces que las de 20 mg al día. Tampoco hay pruebas de la superioridad de algún IBP sobre los demás.
  • Cuando se decida retirarlos, conviene tener en cuenta que pueden tener efectos sintomáticos de rebote, y que puede ser adecuada una pauta de retirada progresiva (10 mg al día durante unas semanas; hay formas farmacéuticas de 10 mg).
  • A menudo se prescribe un IBP cuando se da el alta hospitalaria. Algunas guías de práctica clínica los recomiendan en situaciones en las que no están justificados. Es preciso revisar estas prácticas y limitar el uso de IBP a los pacientes que los necesitan verdaderamente.
Aquí puedes leer la entrada completa.

miércoles, 10 de enero de 2018

JACC. Epidemiología de la disfunción sistólica del ventrículo izquierdo y la insuficiencia cardíaca en el estudio de Framingham.

 El propósito de este estudio fue describir las tendencias temporales en la prevalencia de la disfunción sistólica del ventrículo izquierdo (DSVI) en individuos con y sin insuficiencia cardíaca (IC) en la comunidad durante un período de observación de 3 décadas.
 Métodos Comparamos la frecuencia, la correlación y el pronóstico de LVSD (fracción de eyección del ventrículo izquierdo [LVEF] <50%) entre los participantes del estudio Framingham sin y con IC clínica en 3 décadas (1985 a 1994, 1995 a 2004 y 2005 a 2014)

La prevalencia de la ICFEr disminuye y se incrementa la de la ICFEp...Relación con la epidemia de obesidad y seentarismo? 

http://imaging.onlinejacc.org/content/11/1/1?sso=1&sso_redirect_count=1&access_token= 

El Gerente de Mediado. Con la prevención ( y sus secuaces) hemos topado.

 
 
“Aunque uno no se libre hasta donde es posible de las servidumbres inútiles y evite las desgracias innecesarias, aún le quedarán por vivir esa larga serie de sucesos que son los que de veras ponen a prueba la fortaleza del hombre: las enfermedades incurables, la muerte, la vejez, el amor no correspondido, la amistad traicionada, la mediocridad de la vida (menos extensa que nuestros proyectos y más aburrida que nuestros sueños), en definitiva, todos los males causados por la naturaleza divina de las cosas”
Memorias de Adriano. Marguerite Yourcenar

Anoche, en la cadena SER la periodista Angels Barceló, educaba para la salud a la audiencia sobre una enfermedad nueva de escaso conocimiento: la gripe.
Su interesante exposición me confirma que mi abuela era una auténtica pionera en virología sin siquiera saberlo, puesto que conocía perfectamente su causa ( “niño, tápate con el pañuelo cuando tosas”), sus antecedentes ( “la del 18 si que fue una gripe mala”), su diagnóstico ( “el  niño ha cogido la gripe, tiene fiebre de 40 y le duelen los huesos”), su pico epidémico ( “ abrígate que es temporada de gripe”) y su tratamiento ( “tómate este ponchecito caliente y métete en la cama y mañana no vayas al cole”). Por lo que se ve, todo ese conocimiento popular que se transmitía de abuelos a nietos ha desaparecido, puesto que se precisa que en horario de máxima audiencia una periodista estrella se informe e informe sobre qué es la gripe.
La periodista para refrendar la gravedad de la enfermedad se apoyó en su casuística, extraída de conocidos y amigos : “ la gripe de este año es muy mala, porque te deja tumbado en la cama una semana sin salir”, ¿esto es así?", pregunta con inquietud al médico centinela consultado al respecto; a lo que éste responde: “sí sí, lo que pasa es que la gripe del año pasado también lo era”, confirmación del viejo dicho popular de que “la gripe sin tratamiento dura siete días y con tratamiento una semana”. Eso sí, entre los remedios modernos el experto señala al tamiflu, no vaya a quedar como antiguo ante un problema tan grave.
Pero lo más interesante del programa no fue esta exaltación de lo obvio, cada vez más habitual en los medios, sino el tratamiento informativo de la vacunación: a pesar de que se informa de  que el propio Centro Nacional de Epidemiología señala que la protección de la vacuna frente al tipo B ( responsable según éste del 70% de los casos) “se espera muy moderada”, y se admite que estamos ante una temporada de mala cobertura vacunal (puesto que la inmunización apenas protege frente a las principales cepas que causan la enfermedad), se insiste una y otra vez que la escasa tasa de vacunación poblacional es la principal causa del desbordamiento sanitario existente: la responsabilidad una vez más está en la gente, puesto que el “ 67% de los muertos no se vacunaron”. De esta forma se llega a una de las cimas del periodismo sanitario moderno al afirmar que “aunque no se haya acertado con la vacuna, ésta sigue siendo la mejor forma de prevenir” algo que hubiera encantado al gran Chiquito de la Calzada. En la misma línea de pensamiento paradójico, la catedrática consultada en el programa insiste con vehemencia en la necesidad de vacunarse ( “hay países que vacunan a toda la población a partir de los 6 meses”) mientras reconoce a la vez que el virus que circula en un mes es distinto del que circula al cabo de diez meses, “cambios a menudo suficientemente importantes como para marcar diferencias con las cepas de la vacuna”
La gripe llega como el Almendro cada año sobre la Navidad, y por ello no debería rellenar cada año las páginas de los periódicos y los programas de radio o televisión. Las causas principales del colapso de los servicios sanitarios están bastante claras: el recorte sistemático de profesionales que se lleva realizando de forma continuada  con la excusa de la crisis económica, y la medicalización creciente de cualquier fenómeno, azuzada por medios, políticos y profesionales irresponsables y que conduce a una infantilización creciente de la población, que cree que todo es solucionable en una urgencia. Sí, es cierto: la gripe mata. En una proporción muy baja, dado el alto número de casos que se producen cada año. Habitualmente a personas muy mayores. Porque aunque esté feo decirlo, las personas muy mayores acaban muriendo alguna vez.
La prevención en general y la vacunación en particular es un dogma intocable. Cuestionar algunas de sus prácticas supone el riesgo de excomunión en el pensamiento científicamente correcto. Aunque se acumulen las pruebas, aunque se maticen sus resultados, buena parte de las revistas, los expertos, los generadores de opinión y los medios de comunicación niegan cualquier evidencia que ponga en cuestión el tramposo aforismo de que prevenir es mejor que curar.
Juan Gervas lleva muchos años argumentando alto y claro contra las falacias que se esconden tras el dogma de la prevención. Lo argumenta con datos, artículos, ensayos clínicos, revisiones. Cabría suponer que frente a sus razones, los que discreparan lo hicieran aportando sus propias carretas de pruebas. Habitualmente no lo hacen. Recurren a métodos mucho más toscos y menos científicos: los más gañanes emplean el insulto, el exabrupto o las falsedades. Los más refinados la simple censura. Como por ejemplo la acontecida en el 7º Congreso de Gestión Clínica, donde se cayó del cartel ya anunciado, no por debilidades a lo Sabina, sino por esotérica decisión del patrocinador. Pretendía hablar de lo fútil, lo inútil y lo perverso en atención sanitaria. Algo absolutamente intolerable.
Afortunadamente ya la tenía preparada. En ella afirma cosas tan sensatas, sabias y prudentes como ésta: “Lo central en atención sanitaria es fomentar el disfrute de la salud de forma que no se precise ninguna intervención médica para el normal vivir. Hay que evitar, pues, la medicalización de la vida diaria. Por ejemplo, envejecer es normal y parte del sano vivir. En general, que pasen los años es signo de salud, por más que a veces se acompañe esa salud de males menores y hasta mayores, pero el envejecer es parte de la plenitud de la vida. El envejecimiento es signo de vida pues sólo los que están vivos envejecen. Y el envejecimiento digno da crédito y respeto”.
Algo que hubiera firmado posiblemente el mismo Adriano.
(Viñeta de El Roto en el Pais)

martes, 9 de enero de 2018

Medscape. Un tercio de las muertes por cáncer podrían prevenirse mediante el estilo de vida.

Al término de la temporada de fiestas, muchos vivieron la tradición de "comer, beber y estar alegres". Pero ante los resultados de un nuevo estudio que informa que más de un tercio de las muertes por cáncer podrían prevenirse mediante el estilo de vida, tal vez se debería añadir un calificativo: "celebración con moderación".[1]
Las últimas estadísticas provienen de Australia, donde investigadores observaron que en 2013 ocurrieron 44.004 muertes por cáncer. Sin embargo, se estima que se podrían haber evitado 38% de estos fallecimientos y 33% de los diagnósticos de cáncer mediante opciones de estilo de vida saludables, dice un equipo de investigación dirigido por Louise Wilson, maestra en epidemiología, del QIMR Berghofer Medical Research Institute y la University of Queensland, en Brisbane, Australia.
Estos diagnósticos y muertes por cáncer se observaron en australianos de todas las edades y son directamente atribuibles a 20 factores de riesgo documentados que son modificables y que pertenecen a ocho categorías que son causas establecidas de cáncer, señalan los autores del estudio.
El estudio será publicado en el número de febrero de 2018 de International Journal of Cancer.
El tabaquismo fue la principal causa de muerte por cáncer prevenible en Australia en 2013 y contribuyó con 23% a todas las muertes por cáncer. Los autores del estudio estiman que casi dos tercios de las muertes por cáncer atribuible al tabaquismo se debieron a cáncer de pulmón.
"Hemos demostrado que una gran proporción de los casos de cáncer, además de las muertes por cáncer, en teoría, son prevenibles", escriben los autores en su artículo.
"Estimamos que cerca de 16.700 muertes por cáncer y 41.200 casos de cáncer podrían evitarse en Australia cada año si las exposiciones de las personas a 20 factores causales se alinearan con los niveles recomendados para minimizar el riesgo de cáncer. Incluso las reducciones moderadas en la exposición de la población a causas conocidas de cáncer posiblemente se traducirían en disminuciones considerables de muertes prematuras por cáncer", afirman.
Otras tres categorías de factores de riesgo modificables (dieta deficiente, sobrepeso u obesidad, e infecciones) contribuyeron con 5% cada una a las muertes por cáncer. En la quinta categoría, el cáncer relacionado con alcohol contribuyó con 2,4% a los fallecimientos.
Los factores relacionados con la inactividad física fueron responsables de 0,8% de las muertes por cáncer, mientras que la exposición excesiva a la radiación ultravioleta causó 3,2% de las muertes por cáncer.
En la octava categoría, los factores reproductivos u hormonales se vincularon a 0,4% de los fallecimientos por cáncer.
Los autores del estudio describieron inicialmente estos factores de riesgo y categorías en un artículo con datos del año 2010.[2] En esa época, estimaron que 1 de cada 3 de los 130.000 casos de cáncer nuevos diagnosticados en Australia (33% de los tumores malignos en hombres y 31% en las mujeres) era atribuible a estas 20 causas modificables.
Para los australianos menores de 75 años, evitar la exposición a causas conocidas de cáncer podría haber salvado incluso más vidas en 2013, dicen los investigadores. Ese año, las muertes prevenibles por cáncer contribuyeron con 43% a todas las muertes por cáncer en general en este grupo de edad, incluyendo 47% de los fallecimientos por cáncer en hombres y 38% de las muertes por cáncer en mujeres australianas.
Para cuantificar la incidencia de cáncer y la mortalidad por esta causa a partir de los datos de 2013 del Australian Institute of Health and Welfare, los investigadores utilizaron la prevalencia de exposición y el riesgo relativo. Luego calcularon la proporción de casos y muertes que se podrían haber evitado con una menor exposición a factores de riesgo modificables documentados.
En la categoría de dieta, los factores de riesgo fueron una baja ingesta de fruta, vegetales sin almidón y fibra dietética, y una considerable ingesta de carnes rojas y procesadas. En la categoría de infecciones, se incluyeron siete agentes cancerígenos, entre ellos el virus del papiloma humano (asociado a cáncer de vulva, vagina, pene, ano, cavidad oral y orofaringe) y Helicobacter pylori (cáncer gástrico en sitios diferentes al cardias).
La falta de lactancia materna, el uso de terapia de reemplazo hormonal en la menopausia y el empleo de anticonceptivos orales combinados (cáncer de mama y cervicouterino) se enumeran como factores de riesgo evitables en la categoría relacionada con la reproducción.
Estos hallazgos son congruentes con otra investigación sobre el rol que desempeñan en la prevención de cáncer los factores de riesgo relacionados con el estilo de vida modificable. Como se reportó previamente en Medscape Noticias Médicas, los resultados de un estudio extenso de cohortes en Estados Unidos condujeron a los investigadores a concluir que 20% a 40% de los casos de cáncer y mortalidad relacionadas con cáncer se pudieron haber evitado con no fumar, mantener un peso saludable y hacer ejercicio con regularidad.
En otro estudio, los resultados de una encuesta por internet a nivel nacional que fue realizada por la American Society of Clinical Oncology demostraron que, al igual que sus homólogos australianos, la mayoría de los adultos estadounidenses desconocen que el alcohol y la obesidad son importantes factores de riesgo para cáncer.
Preguntamos si los investigadores se sorprendieron por el alto porcentaje de australianos con diagnóstico de cáncer que tenían factores de riesgo documentados evitables, dijo Wilson, "no necesariamente".
"Sabemos que en general una gran proporción de la población australiana tiene sobrepeso u obesidad; no consumen suficiente fibra, fruta o verduras; y no realizan suficiente ejercicio", dijo a Medscape Noticias Médicas.
La incidencia de otros tumores malignos prevenibles también podría reducirse a través de opciones de estilo de vida saludables, como consumir una dieta equilibrada, realizar actividad física y mantener un peso corporal saludable, suspender el consumo de alcohol y utilizar protección solar, señaló.
Los médicos pueden desempeñar un papel muy importante en concientizar, explicando a los pacientes cómo reducir su riesgo, puntualizó Wilson. "Los médicos, en particular, están en una mejor posición para tener un impacto a nivel del paciente individual".
En 2013, se observó la alta proporción de muertes por cáncer relacionado con tabaquismo pese a las estrategias de salud pública enérgicas para el cese del tabaquismo que se implementaron en Australia. Muchos australianos mayores de 40 años eran fumadores en su juventud, explicó Wilson. La mayoría eran hombres. Los investigadores tomaron en cuenta los efectos acumulados del tabaquismo previo y activo, así como la exposición al tabaquismo pasivo.
En la actualidad, ha descendido considerablemente el número de australianos que fuman, y el país tiene una de las proporciones más bajas de fumadores diarios en el mundo. "Si continúa esta baja prevalencia, al repetir este análisis en 10 años a partir de ahora se vería una reducción en las muertes por cáncer atribuible al tabaco", predijo Wilson.
Hasta entonces, el número de muertes por cáncer en australianos sigue siendo elevado. Se espera que en 2017 casi 48.000 de una población de 24,5 millones fallezcan por cáncer, lo que representa 30% de todas las muertes.
El estudio fue financiado por el National Health and Medical Research Council y por el Cancer Council Australia. Wilson y los coautores del estudio han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Servicio de Medicina Interna del Hospital de León.Cirrosis biliar primaria.

Primera sesión clínica del año, que trataba sobre una paciente con una supuesta mononucleosis infecciosa pero que 6 meses después presentaba persistencia de alteración de pruebas de función hepática. El diagnóstico diferencial fue realizado por la Dra. Bonache (R3) y su presentación se encuentra disponible aquí. La solución la aportó el Dr. Herrera, siendo los anticuerpos antimitocondriales positivos a títulos altos, concluyendo en cirrosis biliar primaria, en la actualidad en tratamiento con ursodesoxicólico y seguimiento por Digestivo.