viernes, 28 de abril de 2023

Usos clínicos del metronidazol.

 


El Rincón de Sísifo. Parkinsonismo causado por la medicación.

 Hoy vamos a dedicar una entrada breve a un asunto aparentemente menor, pero con una gran incidencia en la calidad de vida de los pacientes: el parkinsonismo causado por el tratamiento farmacológico. No son pocos los pacientes -sobre todo muy ancianos y con tratamientos complejos- que sufren una sintomatología que, en ocasiones, podemos evitar teniendo esta cuestión como red flag sobre la mesa. Así que, sin más dilación, vamos a dejar en el chuletario unas pinceladas de una cuestión sobre la que hemos visto mucho publicado en inglés y poco en castellano.

Introducción El parkinsonismo se define como un síndrome neurológico caracterizado por la aparición de síntomas como temblor de reposo, rigidez, acinesia (bradicinesia) e inestabilidad postural. Después de la enfermedad de Parkinson, el tratamiento farmacológico es la segunda causa de parkinsonismo y se caracteriza por la aparición de los síntomas días o semanas después del inicio del fármaco problemático.

El parkinsonismo causado por la medicación puede ser clínicamente indistinguible del Parkinson idiopático aunque hay técnicas de neuroimagen (PET, SPECT) que pueden ayudar a diferenciarlos. Esta diferenciación puede ser importante para el paciente ya que la sintomatología puede revertirse modificando el tratamiento. Por otra parte, hay estudios que asocian estrechamente la aparición de parkinsonismo debido al tratamiento con el riesgo de incidencia de enfermedad de Parkinson idiopática, aunque es posible que dicha asociación no sea causal, sino que aquel desenmascare una afección subclínica preexistente. En consecuencia, el diagnóstico de parkinsonismo farmacológico en ancianos puede utilizarse como un indicador potente de la incidencia de enfermedad de Parkinson.

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miércoles, 26 de abril de 2023

Primun non nocere. Rafa Bravo. Los cambios recientes en las directrices internacionales sobre el asma podrían estar influidos por conflictos de intereses de la industria farmacéutica.

https://rafabravo.blog/

Editorial traducido de American Family Physicians Am Fam Physician. 2023;107(4):342-343 por Steven R.Brown

Como se destaca en el número de este mes de American Family Physician, las recomendaciones para el tratamiento del asma han cambiado recientemente. Las directrices de la Iniciativa Global para el Asma (GINA, por sus siglas en inglés) recomiendan ahora la combinación de un corticosteroide inhalado (CSI) y formoterol como el tratamiento preferido a demanda para el asma en adultos y adolescentes mayores de 12 años. El Programa Nacional de Educación y Prevención del Asma (National Asthma Education and Prevention Program, NAEPP) adopta un enfoque diferente y sugiere una estrategia combinada de rescate a demanda en pacientes con síntomas adicionales. Este enfoque de tratamiento se denomina terapia única de mantenimiento y alivio (SMART, por sus siglas en inglés). Estas recomendaciones y los ensayos controlados aleatorizados (ECA) de SMART estuvieron muy influidos por la industria farmacéutica.

Los doctores Raymond, Peterson y Coulter afirman que «la mayoría de los ECA que evaluaron el SMART utilizaron budesonida/formoterol (Symbicort) «. La budesonida/formoterol es comercializada por Astra-Zeneca bajo la marca Symbicort en Estados Unidos. AstraZeneca informó de más de 2.500 millones de dólares en ventas de Symbicort en todo el mundo en 2021.

La junta directiva de GINA y los miembros del comité científico tienen importantes conflictos de intereses financieros. Doce de los 17 miembros, incluidos ambos presidentes, han recibido honorarios personales de AstraZeneca. La guía de la NAEPP tiene menos miembros con conflictos de intereses similares, y los miembros con conflictos de intereses se recusan de las discusiones sobre temas relacionados. Esta diferencia se alinea con la forma en que SMART se presenta en las guías, en GINA recomendando SMART como la opción preferida, mientras que la NAEPP recomienda incluir SMART como el enfoque preferido para un subconjunto más pequeño de pacientes.

La base de investigación utilizada para crear estas directrices está sustancialmente influenciada por la industria. Una revisión Cochrane de 2021 evaluó un único inhalador combinado (agonista beta2 de acción rápida más un cortiocide inahalado) utilizado como tratamiento de rescate en personas con asma leve. La revisión encontró seis estudios y utilizó cinco para el metaanálisis. Cuatro de los estudios fueron financiados por AstraZeneca, y algunos autores de los estudios eran empleados de AstraZeneca. Otros autores recibieron pagos personales de AstraZeneca.

Una revisión sistemática de 2018 de SMART para el asma persistente encontró 16 ECA, y 15 de ellos evaluaron SMART como terapia combinada con budesonida y formoterol en un inhalador de polvo seco Catorce de los 15 estudios fueron financiados por AstraZeneca, tenían un empleado de AstraZeneca como coautor, o tenían autores que recibieron honorarios u honorarios de Astra-Zeneca.12-27 Muchos de los estudios tienen un riesgo de sesgo alto o poco claro, especialmente en el cegamiento de los participantes y la evaluación de los resultados y en la notificación selectiva.

Los conflictos de intereses pueden influir en las decisiones sanitarias. La influencia de la industria puede dar lugar a recomendaciones más favorables en las guías. La mayoría de los promotores de guías siguen permitiendo conflictos de intereses y muchas no siguen las recomendaciones sobre conflictos de intereses de la Academia Nacional de Medicina (antes Instituto de Medicina) para la creación de guías. La Academia Nacional de Medicina recomienda que los miembros del grupo de desarrollo de guías no tengan conflictos de intereses siempre que sea posible, que los miembros con conflictos de intereses no representen más de una minoría del grupo de desarrollo de guías y que el presidente o los copresidentes no tengan conflictos de intereses. La GINA no sigue estas recomendaciones.

La industria puede influir en el diseño, los resultados y las conclusiones de los ensayos. Los estudios patrocinados por la industria tienen resultados y conclusiones más favorables que los patrocinados por otras fuentes, y los vínculos financieros entre los investigadores principales y la industria se asocian a resultados positivos de los ensayos. La financiación de la industria puede dar lugar a un giro excesivamente positivo a la hora de comunicar los resultados, a que los médicos elijan comparadores inferiores y a que los programas de investigación estén impulsados comercialmente. La investigación financiada por organizaciones gubernamentales puede dar lugar a resultados menos sesgados. Sin embargo, la industria farmacéutica participa en una gran proporción de publicaciones en revistas de alto impacto.

La elección de la medicación de rescate en pacientes con asma afecta a los resultados sanitarios y a los costes de la asistencia sanitaria. Nuestros colegas y pacientes deberían poder tomar esta decisión con directrices y ECA que no estén indebidamente influidos por la industria

Servicio Medicina Interna Hosp. de León. Sesión residentes: Helicobacter Pylori.

Presentada por el Dr. Cordero Pérez (R1 de Medicina Familiar y Comunitaria) que repasó esta infección, su etiopatogenia y su importancia en la práctica clínica, presentando también el algoritmo diagnóstico y terapeútico que recientemente se ha consensuado entre Digestivo y At. Primaria en nuestra área sanitaria. Por último comentó las diferentes líneas de tratamiento disponibles en dicho protocolo. Su presentación se encuentra a continuación.

lunes, 24 de abril de 2023

(Preevid) Prescripción de autoinyectores de adrenalina para niños con urticaria pigmentosa

¿a todos o solo en caso de lesiones extensas, niveles elevados de triptasa basal o antecedentes de reacciones anafilácticas previas?.

https://www.murciasalud.es/preevid/25169

No parece existir consenso en cuanto a la necesidad de prescribir autoinyectores de adrenalina a todos los niños con urticaria pigmentosa. Aunque la mayoría de documentos consultados coinciden en la necesidad de su prescripción en caso de lesiones extensas, niveles elevados de triptasa basal o antecedentes de reacciones anafilácticas previas, otros recomiendan que todos (incluso aquellos pacientes con pocas lesiones) dispongan de autoinyectores.

Según el sumario de evidencia (SE) de Uptodate sobre el manejo de la mastocitosis cutánea(1), en las mastocitosis cutáneas no hay evidencia de afectación extracutánea y los pacientes no cumplen los criterios diagnósticos de mastocitosis sistémica; según la clasificación de la OMS*, la urticaria pigmentosa (o mastocitosis cutánea maculopapular) es una forma de mastocitosis cutánea.

El sumario explica que los niños con afectación cutánea extensa o triptasa basal elevada podrían tener un riesgo aumentado de anafilaxia (desencadenada por una variedad de situaciones), aunque mucho menor que en el caso de adultos con mastocitosis sistémica. Añade que en una cohorte de niños con mastocitosis cutánea, aquellos con triptasa >6 ng/mL tenían más probabilidades de necesitar tratamiento diario para controlar los síntomas y prevenir episodios graves, y si los niveles eran >15,5 ng/mL tenían riesgo de hospitalización debido a síntomas graves.

Entre las medidas generales de manejo de los pacientes con mastocitosis cutánea, el sumario indica que todos los pacientes o cuidadores deberían ser entrenados de manera periódica en el reconocimiento y tratamiento de la anafilaxia y llevar siempre consigo autoinyectores de adrenalina. Debido a que, en algunos casos, una única dosis pudiera resultar insuficiente para contrarrestar el efecto de una liberación masiva de mediadores, deberían disponer, al menos, de 2 autoinyectores.

En su SE sobre la mastocitosis en niños(2), Uptodate explica que los síntomas de las mastocitosis son debidos a la liberación de mediadores de los mastocitos y esta puede suceder tanto en las formas cutáneas como en las sistémicas. Indica que incluso en las formas de afectación exclusivamente cutánea, esta liberación de mediadores puede producirse como episodios explosivos que pueden llegar a manifestarse como reacciones “alérgicas” y anafilaxia. Estos episodios graves se producen en niños con afectación cutánea extensa, niveles basales  elevados de triptasa sérica y en aquellos con afectación ampollosa extensa.

En cuanto a los niveles basales de triptasa, menciona que, aunque los niveles persistentes >20 ng/mL son uno de los criterios diagnósticos menores de la OMS para mastocitosis sistémica y los niveles suelen ser normales en los niños con mastocitosis cutánea, aún en ausencia de afectación sistémica, la triptasa puede estar elevada en las formas cutáneas difusas o en la urticaria pigmentosa con afectación muy extensa. Respecto a los niveles normales y patológicos existe incertidumbre: se consideran normales cifras de hasta  11,4 ng/mL (15 ng/mL según algunos laboratorios) pero parece que en ausencia de patología los niveles suelen ser menores de <  8 ng/mL. Los autores del sumario consideran que los niveles superiores a 10 ng/mL son potencialmente anormales y estos niños deberían ser monitorizados más estrechamente.

El SE de Dynamed sobre los trastornos de la activación de los mastocitos(3) (entre ellos incluye la mastocitosis cutánea) no aborda de forma específica el manejo de la urticaria pigmentosa, pero contempla el uso de la adrenalina como parte del tratamiento de los episodios de activación aguda de los mastocitos (incluida la anafilaxia) que pueden sufrir los sujetos con trastornos de la activación de los mastocitos e indica que se provea de autoinyectores a los pacientes. Recomienda que se provea de autoinyectores a  aquellos pacientes con antecedentes de anafilaxia y/o elevación de la triptasa basal (> 11,4 ng/mL), debiendo siempre el paciente llevar 2 autoinyectores consigo.

La “American Academy of Allergy, Asthma & Immunology” en su documento de consenso sobre el manejo y diagnóstico del síndrome de activación mastocitaria(4) indica que a los pacientes con antecedentes de anafilaxia o angioedema de la vía aérea se les debería prescribir autoinyectores de adrenalina y se les debería instruir en cuándo y cómo usarlos. El portar estos autoinyectores podría evitar retrasos peligrosos en el manejo de una anafilaxia. Sin embargo, aunque este documento incluye la mastocitosis sistémica entre las patologías asociadas a los síndromes de activación de mastocitos, no menciona las mastocitosis cutáneas.
Según la información para pacientes de la  Asociación Británica de Dermatología(5), los niños con urticaria pigmentosa habitualmente no necesitan un autoinyector de adrenalina, a menos que sus lesiones cutáneas sean extensas o hayan presentado reacciones alérgicas con anterioridad.

Varias revisiones narrativas (RN), publicadas en los  últimos años y que abordan esta cuestión, destacan la falta de consenso:

  • Una revisión sobre mastocitosis pediátrica(6) explica que, aunque existe debate en cuanto a las indicaciones exactas de los autoinyectores de adrenalina, se recomienda su prescripción  a niños con afectación cutánea extensa, ampollas, episodios previos de anafilaxia y/o niveles elevados de triptasa sérica.
  • La segunda sobre mastocitosis pediátrica(7) explica que la anafilaxia suele producirse en niños con enfermedad cutánea extensa (por ejemplo, con una afectación >90% de la superficie corporal) aún en ausencia  de enfermedad sistémica. La anafilaxia también parece ser más frecuente cuando hay una infiltración masiva de la piel. Aunque es raro, también puede producirse una anafilaxia en los niños con mastocitosis cutánea máculo-papular que tienen una afectación más limitada de la piel y niveles bajos de triptasa. Los autores comentan que la decisión de prescribir autoinyectores de adrenalina se basa en los síntomas, curso clínico y subtipo de mastocitosis cutánea y que las recomendaciones habituales sugieren que se provea de autoinyectores a los niños con lesiones extensas, antecedentes de síntomas sistémicos graves o anafilaxia y niveles muy elevados de triptasa.
  • Otra RN también sobre mastocitosis en niños(8) comenta que existe controversia en cuanto a la prescripción de autoinyectores en los niños con mastocitosis cutánea y algunos autores sugieren que no estaría indicado en todos los niños. La revisión comenta que su prescripción queda sujeta a la decisión del clínico y que puede considerarse en aquellos casos que sean más sintomáticos, con una extensa afectación de la superficie cutánea y en las mastocitosis cutáneas difusas.
  • La última RN seleccionada, sobre mastocitosis y síndrome de activación mastocitaria(9), comenta que los pacientes con mastocitosis con triptasa elevada o antecedentes de anafilaxia necesitan portar al menos 2 autoinyectores de adrenalina. Sin embargo, también afirma que los pacientes con mastocitosis cutánea sin antecedentes anafilácticos no precisan portar dichos autoinyectores.

Por último, comentamos la información aportada en un estudio observacional de una cohorte(10) de niños con mastocitosis cutánea. Dicho estudio se realizó en 53 niños (0-18 años; 41 con mastocitosis cutánea maculopapulosa y 12 con mastocitoma) que eran seguidos en un servicio de alergología pediátrico en el que a todos estos pacientes se les prescribía autoinyectores de adrenalina. En 2 de los niños se comunicó anafilaxia: uno de los niños con urticaria pigmentosa tenía 15 meses (triptasa basal 9,75 µg/L) y presentó varios episodios inducidos por picaduras; en el otro niño, de 16 meses (triptasa basal 2,4 µg/L), el único episodio de anafilaxia se desencadenó tras la administración intramuscular de ceftriaxona. Otros 2 pacientes, aunque no cumplieron criterios de anafilaxia, usaron los autoinyectores: uno porque sus lesiones se pusieron eritematosas y edematosas tras una picadura y otro porque presentó de forma repentina un eritema generalizado  sin un desencadenante aparente. Aunque los autores reconocen la limitación de su estudio por el pequeño tamaño muestral, en el resumen concluyen que sus hallazgos justifican la prescripción de los autoinyectores de adrenalina en los niños con mastocitosis cutánea.

*Organización Mundial de la Salud.

redGDPS. Las propiedades condroprotectoras de la metformina.

http://redgedaps.blogspot.com/2023/04/las-propiedades-condroprotectoras-de-la.html

La artrosis es la patología más frecuente a partir de una cierta edad; una edad que muchas veces coincide con la de mayor prevalencia de la diabetes (DM); de ahí que sea interesante evaluar que posible influencia pudiera existir entre ésta y aquella. Lógicamente el sobrepeso, la obesidad y la falta de ejercicio físico serían factores comunes que influirían en la evolución de ambas, pero hace falta conocer si los fármacos que utilizamos para el tratamiento de la DM pudiera influir para bien o para mal en la evolución de la artrosis. Su prevención o su enlentecimiento, retrasando con ello el recambio articular. De esto va este post y de nuestro antidiabético oral (ADNI) estrella la metformina (MET).

Un fármaco cuya acción se basa en inhibir la gluconeogénesis hepática y en incrementar la sensibilidad a la insulina a nivel periférico. Y un fármaco, como hemos visto en otros post, que podría tener propiedades anticancerígenas, y se ha postulado antiinflamatorias e inmunomoduladoras. 

Su relación con la prevención y tratamiento de la artrosis ha sido evaluada en diversos estudios en modelos animales y en humanos (ej Wang Y et al, 2029) aunque, tal vez  su escasa repercusión en los medios sea la razón que  no ha sido reflejada en la misma medida en este blog. Unos estudios que se diseñaron en individuos con artrosis preexistente (no incidente) y sin una medicación control con la que compararse, al contrario del estudio que comentamos.

Así se diseñó este estudio sobre una amplia cohorte poblacional americana, la Optum Clinformatics Data Mart Database (OCDM) con individuos mayores de 40 años con un año de DM tipo 2 (DM2) en emparejamiento por propensión (“propensity score matching”), entre el 2003 y el 2029, y  que estudiara el riesgo de desarrollar artrosis y la necesidad de recambio articular en individuos con DM tratados con MET frente a otro tratamiento con sulfonilureas (SU). Un estudio que siguió las directrices de la Guía de Práctica Clínica (GPC) Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology (STROBE) para estudio de cohortes.
Tras el emparejamiento por propensión de la MET con el grupo control cada grupo incluyó a 20.937 individuos (edad media 62 ±11,5 años, siendo 58,2% mujeres).

Tras un análisis ajustado se demostró como el riesgo de padecer artrosis se redujo en un 24%  en los individuos en tratamiento con MET frente a los tratados con SU, hazard ratio ajustado –aHR- 0,76 ( IC 95% 0,68-0,85; p inferior a 0,001) aunque no hubo diferencias significativas en el recambio articular aHR 0,80 (IC 95% 0,50-1,27; p 0,34).
Según el análisis de sensibilidad el riesgo de presentar artrosis fue inferior en individuos tratados con MET que con SU aHR 0,77 (IC 95% 0,65-0,90; p inferior a 0;001) y el riesgo de recambio articular  no llegó a la significación estadística aHR 1,04 (IC 95% 0,60-1,82; p  0,89).

La posible explicación la atribuyen a que la MET podría activar la señalización de la proteín-quinasa del AMP cíclico, reduciendo el nivel de la matriz metaloproteinasa incrementando con ello la autofagia  y reduciendo la apoptosis de los condrocitos, teniendo con ello propiedades condroprotectoras y antiinflamatorias de las células madre mesenquimales.

De ahí que el estudio de Wang Y et al (2019) que referenciamos, en obesos y artrosis de rodilla que encontrara que el consumo de MET frente a aquellos sin este ADNI, tuvieran una menor reducción de la tasa del volumen del cartílago media (menisco interno).

Con esto se demuestra que en individuos con DM2, la MET además de las otras propiedades sería eficaz en la prevención de la artrosis, propiedades condroprotectoras en estos pacientes en comparación con otro ADNI como la SU.

Hay que tener en cuenta sin embargo que este estudio es retrospectivo aún realizándose con emparejamiento de propensión; que no se determinó el índice de masa corporal (IMC) ni el nivel de actividad física o traumatismo previo, ni tampoco la adherencia al tratamiento.

Con todo, buenos resultados. Unos datos más a tener en cuenta  a la hora de recetar este fármaco en un momento que empieza a sustituirle en el primer escalón del tratamiento de la DM2.


Matthew C. Baker; Khushboo Sheth; Yuhan Liu; Di Lu; Rong Lu; William H. Robinson. Development of Osteoarthritis in Adults With Type 2 Diabetes Treated With Metformin vs a Sulfonylurea. JAMA Netw Open . 2023 Mar 1;6(3):e233646. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2023.3646. PMID: 36939700 PMCID: PMC10028483 DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2023.3646


Wang Y, Hussain SM, Wluka AE, et al. Association between metformin use and disease progression in obese people with knee osteoarthritis: data from the Osteoarthritis Initiative-a prospective cohort study. Arthritis Res Ther. 2019;21(1):127. doi:10.1186/s13075-019-1915-x


lunes, 10 de abril de 2023

RedGDPs. Sulfonilureas y arritmias ventriculares.

http://redgedaps.blogspot.com

Sobre las sulfonilureas (SU) hablamos ocasionalmente dado que son moléculas que están quedando relegando al segundo escalón en el tratamiento de la diabetes tipo 2 (DM2) o en el primero cuando la metformina (MET) se intolera, algo por otra parte frecuente (apuntan entre un 21,4% a un 73%). Su prescripción a pesar de ser baratas, efectivas y con gran experiencia se ha reducido con la aparición de nuevos fármacos como los inhibidores de la dipeptidilpeptidasa 4 (iDDP4) de potencia semejante y con una mejor seguridad.

En en el Reino Unido (UK) comenta el artículo que solo el 15% de las nuevas prescripciones en pacientes con DM2 lo hicieron con SU.

Una de las principales preocupaciones de las SU son su mayor riesgo cardiovascular (RCV) en comparación con otros antidiabéticos no insulínicos (ADNI) sean los iDPP4, inhibidores de los cotransportadores de la bomba de sodio y glucosa 2 (iSGLT2) o análogos del receptor del péptido-1 similar al glucagón (aGLP1) Vimos como los eventos cardiovasculares (EvCV o MACEs) son la mayor causa de mortalidad y morbilidad en la DM2 y en la que los ADNI mostrarían sus diferencias.

Una diferencia de este grupo de moléculas es que tendrían mayor riesgo de hipoglucemias (Varvaki Rados D et al, 2016) lo que explica la diferencia en la mortalidad por cualquier causa (MCC) y de causa cardiovascular (MCV) entre las distintas SU, y entre estas y otros ADNI, en el conocido como “paro cardíaco súbito” (Sudden Cardiac Arrest -SCA) a consecuencia de arritmias ventriculares (AV); sin embargo, en otros post (Meng-Ting Wang et al, 2022) hemos comentado como existen otras causas como el el bloqueo del potasio sensible al trifosfato de adenosina (mitoKATP) en las membranas celulares diferente según las SU que podrían generar diferencias en los MACE y  la mortalidad, aunque es un tema no del todo resuelto.

Así, este aumento se destacó en las SU de primera generación como la  tolbutamina, y posteriormente otras. Este hecho diferenció entre las SU de primera o segunda generación en su acción sobre el miocardio, las SU de alta afinidad por los canales ATP K (glibenclamida y glipizida)  frente a aquellas de baja afinidad (gliclazida y glimepiride).
Se postuló que la causa subyacente estaría relacionada con una inestabilidad eléctrica del miocardio que le haría proclive a AV fatales (sea taquicardia o fibrilación ventricular).  

Así en un post anterior sobre un trabajo de He W et al sobre una una cohorte china del Hospital de Tongji de 21.451, donde 638 pacientes estaban bajo tratamiento con glimepirida en los que se compararon los resultados de glimepirida altas dosis (2-4 mg diarios) y bajas dosis (1mg diario) frente a controles durante de 10 años, se objetivó una mejora de la MCC siendo el un Hazard ratio (HR) de 0,47 (IC 95% 0,35-0,63) y de la MCV HR 0,34 (IC 95% 0,24- 0,48)].

El objetivo de este estudio que comentamos fue el determinar el efecto de las SU en las AV y sobre un comparador conocido la MET, ambos en monoterapia, pues ambos se utilizan en la primera línea del tratamiento de esta patología.

Se trata de un estudio sobre una cohorte poblacional retrospectiva extraída de la base de datos medica del UK Clinical Practice Research Datalink (CPRD) una base de datos que posee información demográfica, de estilos de vida (alcohol, tabaco), de diagnósticos, prescripciones, valores de laboratorio (HbA1c)  de más de 40 millones de individuos de 1.491 consultas de atención primaria (AP) de UK.. Unos datos que se relacionaron con información de ingresos hospitalarios, diagnósticos de AP, hospital.. en el registro de Hospital Episodes Statistics (HES). Se identificaron pacientes mayores de 18 años que utilizaban SU o  MET en monoterapia entre abril del 1998 y diciembre del 2019 y se compararon siguiendo una metodología de emparejamiento por peso de características propensity score.
En total se incluyeron a 92.638 pacientes que utilizaban SU y a 506.882 con MET de inicio. En dicho tiempo se computaron  279 AV entre los que utilizaban SU o 25,5 por 10.000 persona años (IC 95% 22,7 a 28,7); y 1.537 AV entre aquellos que utilizaban MET, o 18,5 por 10.000 persona años (IC 95% 17,6 a 19,5). 

Así se comprobó que las SU frente a la MET se asociaba con un incremento del riesgo de presentar AV, siendo el hazard ratio (HR) de 1.42 (IC 95% 1,18 a 1,69).

Concluyen que las SU se asociarían con un incremento de las AV (hasta en un 42%) cuando se utilizan de primera intención (primer escalón) frente a la MET en el tratamiento de la DM2 y mayor en los primeros 6 meses de su prescripción. Mayor riesgo en menores de 65 años, mujeres o con antecedentes de enfermedad cardiovascular (ECV).

Algo que apuntan se debería tener en cuenta a la hora de prescribir estos ADNI de primera intención.

Nehal Islam, Pauline Reynier, Antonios Douros , Oriana H Y Yu , Kristian B Filion. Sulphonylureas versus metformin and the risk of ventricular arrhythmias among people with type 2 diabetes: A population-based cohort study. Diabetes Obes Metab . 2023 Feb 1. doi: 10.1111/dom.15000. Online ahead of print. PMID: 36722703 DOI: 10.1111/dom.15000

He W, Yuan G, Han Y, Yan Y, Li G, Zhao C, et al. Glimepiride Use is Associated with Reduced Cardiovascular Mortality in Patients with Type 2 Diabetes and Chronic Heart Failure: A Prospective Cohort Study. Eur J Prev Cardiol. 2022 Dec 27:zwac312. DOI: 10.1093/eurjpc/zwac312

Meng-Ting Wang; Hsueh-Yi Pan; Ya-Ling Huang; et alLi-Wei Wu; Pin-Chun Wang; Yu-Juei Hsu; et al .Comparison of Mitochondrial Adenosine Triphosphate–Sensitive Potassium Channel High- vs Low-Affinity Sulfonylureas and Cardiovascular Outcomes in Patients With Type 2 Diabetes Treated With Metformin. JAMA Netw Open. 2022;5(12):e2245854. doi:10.1001/jamanetworkopen.2022.45854


lunes, 3 de abril de 2023

(Quid pro quo) Mindfulness podría ser una buena alternativa a los fármacos en el tratamiento de la ansiedad.

 http://borinot-mseguid.blogspot.com/

La ansiedad podríamos decir que es la alteración (que no enfermedad) mental más frecuente en la actualidad en los países occidentales. Es consustancial con nuestra manera de vivir, rápida, hiperconectada, competitiva y con deseos, metas impuestas, muchas veces imposibles de alcanzar. Nuestro mundo es poco dado a  la pausa, al sosiego, a la reflexión. De ahí que la ansiedad, sea el síndrome de ansiedad generalizada, la agorafobia, el ataque de pánico.., sea tan frecuente. 

Se lee que afecta a 301 millones de personas (pocas me parecen) a nivel global. Es una situación antesala de la depresión que en casos puntuales incluso puede llevar al suicidio, o sea que no es baladí.

El tratamiento habitual en nuestras consultas es la medicación con ansiolíticos (benzodiacepinas) y/o antidepresivos, aunque existen otro tipo de terapias cognitivo conductuales o psicoterapias de otro tipo a cargo de psicólogos no siempre accesibles a la mayoría de nuestros pacientes. La terapia farmacológica, por su parte, está sujeta a incumplimientos y a efectos secundarios, y no resuelve la causa (si la hay) subyacente o agravante de la ansiedad.

Hoy  hablamos como alternativa  a estos tratamientos sobre la efectividad de las terapias fundamentadas en la meditación o la conocida como “atención plena” el  “mindfulness” en inglés, que se ha puesto tan de moda; una práctica que no deja de ser minoritaria en nuestro país, aunque apuntan que en EEUU el 15% de la población podría haber tenido algún contacto con la misma.

El mindfulness, a grandes rasgos, se podría traducir en tener una consciencia plena de cada momento que vivimos, una atención, un estar atento consciente del momento en el que se está viviendo, sin juzgarlo, solo observarlo y sin permitir que otras ideas nos distraigan de este estado y todo ello en base  a practicar una serie de ejercicios de meditación. Nada nuevo a las prácticas de la meditación india (Vipassana) o salvando las distancias a la meditación de Santa Teresa de Jesús, una situación mental de “tomar conciencia de la realidad”que nos ayude a controlar aquellos pensamientos recurrentes que nos puedan agobiar.

Unas técnicas utilizadas por la psicología clínica o la psiquiatría desde los años 70 en el tratamiento desde el estrés, de la adicción a drogas, de las enfermedades crónicas (cáncer, reumatológicas..) de la ansiedad o de la depresión...

Un metaanálisis (evaluación de estudios publicados) de Haller H et al (Sci Rep. 2021) sobre 23 estudios o 1.815 individuos con diversos grados de ansiedad evaluados sugirió un efecto ansiolítico (reductor de la ansiedad) de esta técnica mental a corto plazo. Pero en este sentido faltaba evaluar la efectividad de esta técnica frente a los tratamientos más habituales utilizados; de ahí que la publicación del estudio TAME (Treatments for Anxiety: Meditation and Escitalopram)  que compara la efectividad de ésta (evaluar la no inferioridad) con un tratamiento farmacológico reciente y aprobado al efecto por las agencias europea y americana, (la European Medicines Agency y la US Food and Drug Administration), como es el escitalopram, nos ha parecido muy interesante. 

El estudio TAME es un ensayo clínico de no inferioridad desarrollado en 208 personas adultas diagnosticadas de ansiedad en tres centros médicos de EEUU durante un período entre 12-24 semanas, que fueron distribuidos aleatoriamente 106 a un tratamiento con escitalopram (10-20 mg) y 102 a un programa de “mindfulness”. El mindfulness consistió en una clase semanal de 2,5 horas y una clase larga de fin de semana, así como una sesión diaria de meditación guiada de 45 minutos en cada domicilio.

Para medir los resultados se utilizó una escala para medir la ansiedad la “Clinical Global Impression of Severity scale (CGI-S)”, en la que la puntuación de “1” es no tener ningún síntoma (no tener enfermedad)  y la puntuación 7  es estar extremadamente grave, con  un criterio de no inferioridad con un margen de −0,495 puntos entre ambos tratamientos.
Estas personas tenían una edad media de 33 años y el 75% eran mujeres y su puntuación inicial según esta escala era de 4,44 en el grupo del mindfulness y de 4,51 en el grupo del escitalopram, que se redujo en ambas terapias en 1,35 puntos con el mindfulness y en 1,43 puntos en el grupo del fármaco. 

Con lo que se constató que ambos procedimientos eran capaces de reducir en un 30% la sintomatología ansiosa,  y que ambas eran efectivas para este propósito pues siendo la diferencia de puntuación entre ambas muy corta, y dentro del margen de no inferioridad definido al inicio del estudio.
Otro aspecto a reseñar es que 10 (8%) de los pacientes abandonaron el tratamiento con el medicamento (problemas en el sueño, astenia, náuseas, cefalea..) y ninguno con el mindfulness, lo que muestra las bondades de esta técnica.

Queda claro pues que el mindfulness es tanto o más efectivo que los fármacos en el tratamiento de la ansiedad y mejor tolerado, teniendo al final un valor añadido al mejorar las relaciones interpersonales y consigo mismo, al aceptar y no juzgar nuestros propios pensamientos.

 Mateo Seguí Díaz
Médico de Familia 

Seguí Díaz M. La técnica de la atención plena  el“mindfulness”en la ansiedad. Es Diari. 10-02-2023: 32

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