jueves, 26 de febrero de 2026

(Eur Heart J) ¿Hay que considerar la vacunación contra la gripe como parte de la atención rutinaria de la insuficiencia cardíaca?.

 https://academic.oup.com/eurheartj

Esta vacunación reduce la morbi-mortalidad CV.

Puntos clave:


  • El estudio de evaluación poblacional de la influenza y la actividad de la enfermedad (PANDA II) fue un ensayo de diseño pragmático, abierto, de grupos paralelos, aleatorizado por conglomerados (hospital), de superioridad, realizado durante tres temporadas de influenza consecutivas en varias regiones de China, cuyo objetivo fue evaluar si la administración rutinaria de una vacuna gratuita contra la influenza antes del alta de un paciente después de una internación por insuficiencia cardíaca aguda (ICA) mejoraría el resultado a 1 año. 1 El estudio fue financiado por Sanofi y la Sociedad China de Cardiología.

  • El criterio de valoración principal fue una variable compuesta por mortalidad por cualquier causa o reingreso hospitalario en un plazo de 12 meses, excluyendo los eventos ocurridos en los 30 días posteriores al alta (ya que era improbable que estuvieran influenciados por la vacunación antigripal) y los eventos ocurridos entre junio y agosto, cuando la actividad de la gripe suele ser muy baja. Los resultados secundarios incluyeron los componentes individuales del criterio de valoración principal, así como los componentes compuestos e individuales de mortalidad por cualquier causa y reingreso hospitalario en un plazo de 6 meses. Se registraron todos los eventos adversos graves hasta el final del seguimiento.

  • Un total de 7771 pacientes fueron inscritos en 164 hospitales (3570 en el grupo de vacunación; 4201 en el grupo control) entre diciembre de 2021 y febrero de 2024. En los hospitales de intervención, se estableció un servicio de vacunación específico, que permitió a los pacientes que consintieron recibir una vacuna antigripal inactivada aproximadamente 24 horas antes del alta. En los hospitales de control, no se administró la vacunación, pero se recomendó a los pacientes que se vacunaran a través de centros comunitarios a su propio costo, de acuerdo con la práctica estándar en China. Al comienzo de cada temporada de gripe, los hospitales fueron asignados aleatoriamente en una proporción de 1:1 al grupo de intervención o al grupo control. Se programaron entrevistas telefónicas de seguimiento a los 1, 3, 6 y 12 meses.

  • Las características basales, las comorbilidades y el manejo hospitalario estuvieron bien equilibrados entre los grupos de tratamiento. La edad media fue de 72 años, el 47% eran mujeres y la mayoría (97%) eran chinos Han. Más de la mitad de los participantes estaban en la clase III de la NYHA (54%) y el resto en la clase IV (46%); el 76% tenía una fracción de eyección del ventrículo izquierdo ≥ 40%. Las comorbilidades comunes incluyeron hipertensión (56%), enfermedad de la arteria coronaria (36%), fibrilación o aleteo auricular (28%), diabetes (23%) y enfermedad cerebrovascular (20%). Todos los pacientes recibieron la atención estándar para la IC. En general, el 61% de los pacientes recibieron inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, antagonistas del receptor de angiotensina II o inhibidores del receptor de angiotensina-neprilisina: 76% espironolactona, 63% betabloqueantes, 68% diuréticos y 25% gliflozinas. La cobertura de vacunación fue alta en el grupo de intervención (94,4%), predominantemente con vacunas tetravalentes, mientras que solo el 0,5% de los participantes en los hospitales de control recibieron la vacuna antigripal. Se registraron pérdidas de seguimiento en el 3,4% de los pacientes vacunados y el 2,5% de los pacientes de control.

  • El criterio de valoración compuesto de mortalidad por todas las causas o cualquier reingreso hospitalario dentro de los 12 meses ocurrió en el 41,2% de los pacientes en el grupo de vacunación y en el 47,0% en el grupo de atención habitual [odds ratio (OR) no ajustado, 0,83; intervalo de confianza (IC) del 95%, 0,72-0,97; P = 0,019], un beneficio que se mantuvo después del ajuste de covariables (OR ajustado, 0,85; IC del 95%, 0,72-0,99; P = 0,042). Esto correspondió a un número necesario a tratar (NNT) de 27 (IC del 95%, 14-500). La mortalidad por todas las causas fue significativamente menor con la vacunación (10,0% frente a 12,8%; OR, 0,76; IC del 95%, 0,69-0,84; P < 0,0001); La reducción de cualquier reingreso hospitalario fue similar (35,4 % frente a 40,5 %; OR: 0,83; IC del 95 %: 0,70-0,99; p = 0,037). Las reducciones en la mortalidad por cualquier causa y el reingreso a los 6 meses siguieron un patrón similar, pero fueron estadísticamente significativas solo para la mortalidad. Los resultados fueron consistentes entre los subgrupos y los análisis de sensibilidad. Los eventos adversos graves fueron menos frecuentes en el grupo de vacunación (52,5 % frente a 59,0 %; OR: 0,82; IC del 95 %: 0,70-0,96; p = 0,013).

miércoles, 25 de febrero de 2026

(Annals of Internal Medicine) Riesgo de sangrado en pacientes con fibrilación auricular por uso concomitante de apixabán o rivaroxabán con diltiazem en comparación con metoprolol.

 Diltiazem se asoció con mayor riesgo de complicaciones hemorrágicas graves.

https://www.acpjournals.org

El diltiazem es un potente inhibidor de los sustratos de citocromo P450 3A4 y P-glicoproteica, que pueden afectar las vías metabólicas de los inhibidores del factor Xa, predisponiendo a los pacientes con fibrilación auricular (FA) a complicaciones graves de hemorragia.

Objetivo:

Comparar el riesgo de sangrado entre pacientes con FA que usaron apixaban o rivaroxabán en combinación con diltiazem en comparación con metoprolol.

Diseño:

Estudio retrospectivo de comparadores activos de cohorte.

Entorno:

Base de datos sanitaria administrativa de EE. UU.

Pacientes:

Personas con FA.

Intervención:

Uso de apixaban o rivaroxabán con diltiazem o metoprolol.

Mediciones:

El resultado principal del estudio fue un conjunto de episodios de hemorragia graves que llevaron a la hospitalización. Los resultados del estudio secundario incluyeron compuestos de ictus o embolia sistémica. El diltiazem se estratificó entre dosis altas (>120 mg/día) y dosis bajas (≤120 mg/día). Se utilizó la coincidencia de puntuaciones de propensión para ajustar las diferencias entre usuarios de diltiazem y metoprolol.

Resultados:

En la cohorte emparejada de pacientes con FA, 23.000 eran usuarios de diltiazem y 23.000 de metoprolol. Tras la coincidencia de la puntuación de propensão, el diltiazem (frente al metoprolol) se asoció con un mayor riesgo de eventos hemorrágicos (diferencia de tasa [RD], 5,4 [IC 95%, 1,2 a 9,6] por cada 1000 personas-año). El riesgo de sangrado aumentó con dosis altas frente a dosis bajas de diltiazem (dosis alta: RD, 9,2 [IC, 2,7 a 15,7]; dosis baja: RD, 2,6 [IC, 0,5 a 8,0]). Las diferencias de riesgo estimadas a 12 y 6 meses entre diltiazem y metoprolol fueron de 0,48 puntos porcentuales (IC, 0,09 a 0,83 puntos porcentuales) y 0,31 puntos porcentuales (IC, 0,04 a 0,58 puntos porcentuales), respectivamente.

Limitación:

Confusión residual.

Conclusión:

En pacientes con seguro comercial con FA que recibieron apixabán o rivaroxaban, el uso de diltiazem se asoció con un mayor riesgo de complicaciones graves por hemorragia en comparación con el metoprolol.

domingo, 22 de febrero de 2026

(BMJ) Vínculos entre el dolor crónico y los traumas.

https://www.bmj.com/

Lo que necesita saber

En algunas personas, un historial de trauma puede estar contribuyendo a su experiencia de dolor crónico.
Considere invitar a los pacientes con dolor crónico a interesarse por sus síntomas. ¿Los brotes coinciden con un aumento del estrés? ¿El miedo al dolor lo incrementa? ¿Hay algo que ayude?

Puntos de educación para la práctica

¿Cómo podría apoyar a un paciente que está experimentando dolor crónico? ¿Está al tanto de redes de apoyo entre pares locales o en línea que podrían probar?

(Arthritis and rheumatology) Evaluación de los beneficios y riesgos relacionados con la dosis del TTº con hidroxicloroquina en pacientes con lupus eritematoso sistémico.

 https://acrjournals.onlinelibrary.wiley.com/

Objetivo
Evaluar la efectividad y seguridad de la hidroxicloroquina (HCQ) en dosis altas (≥400 mg/día) frente a dosis bajas (<400 mg/día) entre pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES).

Métodos

Este estudio a nivel nacional utilizó datos de la Base de Datos de Investigación del Seguro Nacional de Salud de Taiwán desde 2010 hasta 2021. Incluimos pacientes con LES mayores de 10 años que iniciaron tratamiento con HCQ y que no presentaban ninguna otra enfermedad autoinmune sistémica al inicio ni antecedentes de los resultados de interés. Los pacientes se clasificaron en estrategias de tratamiento con dosis altas (≥400 mg/día) o bajas (<400 mg/día) según la dosis de su primera prescripción de HCQ. Los resultados evaluados fueron enfermedad de las arterias coronarias (EAC), accidente cerebrovascular isquémico, tromboembolismo venoso (TEV), enfermedad renal en etapa terminal, malignidad y retinopatía por HCQ.

Resultados

Se incluyeron ochocientos setenta y ocho (3,77 %) pacientes que tomaban HCQ en dosis altas y 22.405 (96,22 %) que tomaban HCQ en dosis bajas. Después de ponderar por probabilidad inversa, la HCQ en dosis altas se asoció con menor riesgos de EAC (razón de riesgo [HR] 0,86, intervalo de confianza [IC] del 95% 0,80–0,93) y TEV (HR 0,40, IC del 95% 0,33–0,49). No encontramos diferencias relacionadas con la dosis en el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico, enfermedad renal terminal, malignidad y retinopatía por HCQ durante un seguimiento promedio de seis años, excepto por la retinopatía por HCQ en pacientes con LES mayores de 45 años (HR 1,87, IC del 95% 1,45–2,42).


Conclusión

Para los pacientes con LES, la HCQ en dosis más altas mejora la efectividad, con reducción de los riesgos de EAC y TEV. No hubo diferencias relacionadas con la dosis en el riesgo de retinopatía por HCQ para pacientes con LES menores de 45 años. Nuestro estudio enfatiza la necesidad de evaluar los beneficios y riesgos de la dosis óptima de HCQ en el manejo del LES.

Primun non nocere 2026. Cosas que hacemos sin motivo: Recetar gabapentinoides para el dolor.

https://rafabravo.blog/2026/02/19

Traducción de Patel NG, Goese D, Belknap SM, Madeira CL, Barsuk JH. Things We Do for No Reason™: Prescribing gabapentinoids for pain. J Hosp Med. 2026 Feb 15. doi: 10.1002/jhm.70286.

Caso clínico: Un hombre de 61 años con lumbalgia crónica, asma y enfermedad renal crónica ingresa con dolor lumbar agudo sobre crónico que se irradia a la pierna izquierda. Su dolor no se controla a pesar del ibuprofeno y la hidrocodona. La resonancia magnética muestra una hernia discal y compresión de la raíz nerviosa S1. El médico del hospital prescribe gabapentina 300 mg cada 8 horas.

Recomendaciones
1. Evitar la prescripción rutinaria de gabapentinoides para el dolor. Si se inicia en el hospital, reevaluar la necesidad al alta y suspenderlo a menos que sea claramente beneficioso. En raras circunstancias en las que exista un beneficio neto aparente para el paciente, el tratamiento debe supervisarse periódicamente y suspenderse si no es eficaz o si se producen efectos adversos significativos. Utilizar dosis ajustadas según la función renal de estos fármacos y colaborar con un farmacéutico cuando sea apropiado para la conciliación de la medicación y la educación del paciente.

2. Cuando se ha recetado un gabapentinoide antes del ingreso, los médicos del hospital pueden ayudar a evaluar la eficacia y la seguridad y elaborar un plan de deprescripción cuando sea apropiado. El plan de deprescripción puede iniciarse en el hospital y continuarse por el médico de atención primaria después del alta.

3. Considere la fisioterapia u otras modalidades no farmacológicas en lugar de los gabapentinoides para el dolor agudo sobre crónico, el dolor musculoesquelético crónico o la fibromialgia.

Conclusión
Se recomienda a los médicos que tengan en cuenta la ausencia de resultados sólidos que demuestren la eficacia fiable de los gabapentinoides, junto con la alta tasa de efectos adversos de los medicamentos, a la hora de tomar decisiones sobre la prescripción. En el caso del paciente de nuestro escenario, un médico hospitalista evaluó al paciente y observó una eficacia deficiente. Se redujo la dosis de gabapentina, se aumentó la dosis de paracetamol y se derivó al paciente a fisioterapia